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Paloma, desde el centro del uribismo

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Nicolás Rodríguez
13 de abril de 2026 - 05:05 a. m.
“Paloma es sin duda el centro, pero del uribismo”: Nicolás Rodríguez
“Paloma es sin duda el centro, pero del uribismo”: Nicolás Rodríguez
Foto: Mauricio Alvarado Lozada
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¿Y qué pasaría si gana Iván Cepeda las elecciones? Nos cae la autocracia, una forma de gobierno en la que una sola persona concentra todo el poder político y la toma de decisiones sin los límites de las leyes o las instituciones. Así lo ve la candidata presidencial Paloma Valencia.

Sin la explicación exacta, pero eso es lo que quieren decir sus ideas.

En sus palabras, para que quede claro el punto: “Yo lo que creo es que hoy los colombianos tenemos que entender que realmente la candidatura de Cepeda representa un acercarnos a un precipicio muy hondo”.

¿Qué tan hondo, se le podría preguntar?

“Yo sí creo que ahí no hay un proyecto democrático”.

Así de profundo y oscuro le resulta la posibilidad de una agenda de paz. Y si gana, candidata, ¿qué tan cercana será al expresidente Álvaro Uribe?

“Yo le pregunto muchas cosas (…) Me gusta oír su concepto sobre los temas (…) Me encanta salir de viaje con él y preguntarle ¿y por qué en este municipio el agua no llegó? Y entonces él le cuenta a uno, ‘no porque la toma quedó mal hecha, y en el río no sé qué, luego se secó el río y si sé más’… me fascina”.

Pasamos de las formas de imaginar el mundo de los no humanos, a tono con los lenguajes de la ecología política y las enseñanzas de la Comisión de la Verdad, en donde los ríos por fin tienen voz y derechos, al dicharachero diccionario de siempre.

Los ríos y esas cosas se secan porque sí, porque así son, dirá el caudillo.

Con la ayuda de más de un (re)medio de comunicación a Paloma Valencia nos la empaquetan como la definición misma del centro político. Es de no creer la facilidad con la que logra salirse con la suya blandiendo los mismos lugares comunes del uribismo de siempre.

Pero hay más.

“Esta es una campaña que quiere que todos los colombianos, de todos los partidos, de todas las filiaciones, e incluyendo los petristas, como lo he dicho muchas veces, se sientan bienvenidos”. ¿Acogidos en dónde exactamente si ya se dio a entender atrás que con Cepeda en vez de democracia lo que hay es un vil y tenebroso autoritarismo?

¿En qué quedamos?

“Creo que Colombia lo que necesita es superar tantas heridas, no pensar más en el pasado sino en el futuro”: otra frase de campaña política, que cualquiera podría usar. En esta ocasión, se la escuchamos en entrevista radial a la misma persona que se autodefine, 24 años después de la primera victoria presidencial de su padre político, con un rotundo: “Yo voy a ser uribista hasta que me muera”.

Paloma es sin duda el centro, pero del uribismo.

El sainete continúa y no por predecible es menos preocupante.

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