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Un tigre de papel (toilette)

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Nicolás Rodríguez
10 de junio de 2026 - 04:00 a. m.
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Es ya un lugar común argumentar entre los que abogan desde el centro por la candidatura de Abelardo de la Espriella que Iván Cepeda es un pésimo candidato, pero sería un buen gobernante.

De De la Espriella se dice que su campaña ha sido excelente por lo renovada (una copia de Milei, Bukele, Trump y el gato con botas), enérgica y profesional en el manejo de lo digital y la escogencia de los símbolos (el cabezazo con la camiseta de la selección). Su capacidad para lanzar una derecha desvergonzada y sin titubeos, que ni Uribe imaginó en los tiempos de sus tres huevitos, es asumida como una gran proeza.

Por sobre todo, se acepta igualmente que lo haría pésimamente mal.

En un lado tenemos entonces a un aspirante a gobernante que puede ser grisáceo y aburridor en sus maneras, que lee sus discursos como si estuviésemos ante el Minuto de Dios. En el otro, un actor curtido, bocón y bufonesco, que entretiene. Un tigre (de papel) y un oso (dormilón). Un payaso y un cura. La alegría y la solemnidad. El día soleado y la tarde lluviosa. El uno muy italiano, el otro oenegero. Cantinflas en esteroides y un mamerto siempre preocupado. Etc.

A ese nivel de caricaturas ha descendido la campaña presidencial colombiana. Incluido el pésimo título de esta columna...

Sin embargo, la contradicción persiste y a juzgar por los resultados de la primera vuelta, se hizo regla: mejor el que la supo hacer con grandilocuencia y fanfarronería, pero gobernaría mal, que el que le apostó a lo mínimo pero lo haría mejor.

Por supuesto, no ayuda Gustavo Petro.

La candidatura de Cepeda carga con el despiste de la Constituyente, de la que ya se bajaron, y con la insistencia en desconocer los resultados electorales de la primera vuelta. Otro embeleco muy típico de Petro, del que también tomó distancia Cepeda, tarde pero a tiempo.

Lo que queda es volver a esa idea del “mal menor”, que fue como alguien describió la opción electoral de De la Espriella.

¿Realmente lo es?

“Voy a dar la orden el 8 de agosto de empezar a fumigar las más de 330.000 hectáreas de coca, que son la fuente primigenia de todas las fuentes de violencia”, opinaba en estos días. Por donde sale la coca, entra el coco.

“Y voy a dar la orden de bombardear todos los campamentos narcoterroristas, haciendo uso de las tecnologías disponibles”. Como era de esperarse, “los bombardeos vuelven”. De lo que sea. Lanchas, aviones y demás. Muy probablemente la JEP, si lo dejan. Lo que se mueva. Lo que toque.

Da igual lo que tenga para hilar, ya todo lo dijo con inteligencia artificial.

Tedioso y trasnochado, señalarán, pero Cepeda entre tanto le apuesta a sacar adelante la agenda de paz con las víctimas que Santos prometió pero dejó huérfana, Duque trató de enterrar y Petro olvidó por completo para insistir en banderas del M-19 y sotanas revolucionarias.

Veinte años como mínimo se supone que duraría el período transicional que dejó marcado la Comisión de la Verdad, de la que ya ni hablamos. No menos de diez millones de personas han sido reconocidas oficialmente como víctimas por el Estado.

Conoce más

 

William Alvarez(41808)12 de junio de 2026 - 02:05 p. m.
Si todos los gobiernos han hecho que la política este guiada por intereses particulares y malas prácticas socioeconómicas, significa llanamente que, además de promover la concentración de la tierra para unos pocos (el motor de la violencia en Colombia), han bloqueado la libertad de competencia -empresarial y de oportunidades- en justa lid. Por eso, urge pluralidad y contrapesos; es decir PARIDAD DERECHA-CENTRO-IZQUIERDA EN GOBERNANZA Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA (HOMEOSTASIS SOCIAL).
Juda(66999)11 de junio de 2026 - 01:35 a. m.
Ja....... Un Tigre "MUECO" y con "MANICURA"
rafael humberto forero puertas(34313)11 de junio de 2026 - 01:23 a. m.
Cierto que Cepeda es mal candidato, y Petro le quita, lo desprestigia, pero que sería un buen gobernante es mentira, el hombrecillo no ha propuesto ni intervenido en la construcción, diseño de grandes proyectos en el congreso, como tampoco ha desempeñado altos cargos de manejo en el estado. Ni siquiera habladorcito como Petro. Ya llevamos por culpa de Uribe tres elecciones presidenciales sin debate, sin controversia enriquecidora y orientadora. Lastima Vargas Lleras, Humberto de la Calle
  • rector ITI FLORENCIA(d668a)11 de junio de 2026 - 03:22 a. m.
    Pero, el otro es peor...
Alberto Rincón Cerón(3788)11 de junio de 2026 - 01:20 a. m.
Muy acertada.
LUIS FERNANDO SARMIENTO MEJIA(i49u2)11 de junio de 2026 - 12:00 a. m.
Ese de la espriella,como su campaña, solo promete humo y luces,para no dejar ver lo que se nos viene con ese dictadorcito en ciernes. Como va a acabar la corrupción ¡si esta rodeado de corruptos! Como va a acabar con cultivos ilicitos si es abogado de la mafia,de donde obtuvo su riqueza! Y claro que va a acabar con la polarización extirpando a quien no piense como él. Otra masacre que anuncia,como la que extirpo a la Union Patriotica. Da grima ver su plan de gobierno,incomparable con el de Ivan
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