Publicidad

Un último recurso

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Nicolás Rodríguez
05 de enero de 2026 - 03:05 p. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Así llamaron en el Acuerdo de Paz a los métodos de erradicación aérea de la hoja de coca con glifosato. Y ello si y sólo si la sustitución voluntaria no avanza, o más recientemente y de acuerdo con la Corte Constitucional, después de que el Estado le hubiese ofrecido programas de sustitución a las comunidades. Algo que, como bien lo documentó Dejusticia recientemente en su artículo explicativo sobre la decisión del presidente Petro de reanudar la aspersión con glifosato, no se le ha cumplido a miles de familias interesadas en transitar hacia economías lícitas.

La jugadita del gobierno la explicó recientemente el ministro de Justicia, Andrés Idárraga. En entrevista con el periódico El Tiempo, le preguntaron en qué se diferencia el tipo de aspersión con drones que adelantarán con respecto a los anteriores que ya fueron prohibidos por la Corte Constitucional. La respuesta fue un contundente y esotérico juego de palabras: “Es aspersión terrestre, no aspersión aérea”. Se hará con drones que, por definición, vuelan en el aire, pero no es aérea, es terrestre. Eureka: un cabezazo que, sobre todo, permite sobrevolar por entre los espacios grises de las normas vigentes.

Idárrraga fue más lejos con su entelequia: “Estamos hablando de drones de baja altura, una decisión técnica regulada en términos ambientales y sanitarios. Colombia está adoptando una medida complementaria, técnica y focalizada. A diferencia de la aspersión aérea, que no era focalizada, esta aspersión terrestre sí lo es”. Léase bien: los problemas ambientales y sanitarios ligados al glifosato, el tipo de peleas por las que Petro ha exigido nacional e internacionalmente que se le reconozca como un líder inspirado e inspirador, ya están debidamente solventados. Lo promete el ministro de la Justicia.

¿Y en quién se focalizará tanta maravilla técnica, que es aire y es tierra, señor ministro? ¿En la hoja de coca y en quiénes más? La respuesta, tan descarada y desesperanzadora como la anterior: “En regiones donde los narcotraficantes obligan a la población campesina a sembrar”. Repitamos: a los campesinos, dice este gobierno, los constriñen. Familias enteras que sobreviven gracias a la hoja de coca no pasan entonces de ser marionetas de la subversión. Y estas no son las usuales palabras de los ministros uribistas, son las de un gobierno de izquierda que se hizo elegir con las banderas del no rotundo al retorno del glifosato.

Pues bien, vuelve el glifosato, algo que el propio Duque siempre quiso impulsar pero nunca lo logró, entre otras cosas debido a la oposición que ejerció en ese entonces un Petro muy valiente a la hora de identificar los problemas de la política de drogas. Vuelve el glifosato y no cualquiera, el aéreo, el que se parece más al del Plan Colombia, el de la guerra química lanzada durante bastante tiempo contra el sur de Colombia (y Ecuador). “Esto nada tiene que ver con el pasado”, dice el ministro Idárraga, como si el glifosato contra los campesinos no hubiese sido ya usado como lucha antisubversiva.

El último recurso siempre fue el primero.

Conoce más

 

Celyceron(11609)Hace 1 hora
VERGÜENZA me da que el señor Petro, no use rodilleras pero se le note la indignidad. Estoy en total desacuerdo con su política barata y su lacayismo. "Lacayismo se refiere a la actitud o comportamiento servil, adulador y rastrero de alguien que obedece ciegamente a una autoridad o a un superior para obtener beneficios personales, actuando de forma desleal hacia su propio grupo o causa, similar a un criado que se humilla ante su amo". Y SOY gobiernista.
Felipe(dw15k)Hace 4 horas
Así sea por mostrar resultados al rey de los EEUU, es inaceptable e incoherente regresar a los ataques químicos a la naturaleza y a la población. Adelante NR.
MARIO BERRIO(jbw8b)Hace 4 horas
El Espectador tenía una altísima calidad literaria: Eduardo Caballero Calderón, Klim, GGM, etc, pasó de esa cima de cultores de la lengua a la sima de destructores de la lengua como Nicolás Rodríguez. Don Guillermo Cano debe estar revolcandose en su tumba.
Felipe Fegoma(94028)Hace 17 horas
Petro cayó del zarzo. Tarde y mal, vino a reconocer su fracaso en esa mamadera de gallo que son las mesas de diálogo auspiciadas por Cepeda, el director de esa improvisación caótica llamada "Paz Total". Resultado: Más bandidos, más cocaína y más muertos, también por el aumento del consumo interno y la guerra delicuencial en ciudades por el control del microtráfico. El articulista, habitual opinador del tema, jamás aporta una sola idea realizable y todo lo remite a una inverosímil legalización.
  • Mar(60274)Hace 13 horas
    Felipe, aun así, es la única esperanza, a punta de plomo no acaban con ellos, no hay otra forma, mire cuántos años van y nada y lo malo es la gente que pone los muertos, a uno no le toca de cerca, en cambio a gente que le toca a la puerta de sus casas, es una tortura.
Felipe Fegoma(94028)Hace 17 horas
Con estrictas normas y restricciones para su aplicación, los glifosatos están permitidos en la Unión Europea, al menos hasta 2033, cuando se volverá a revisar la autorización. La propaganda traqueta, como este artículo, difunde mentiras y exageraciones al respecto, algo que también hizo Petro en su día. La tolerancia con los bandidos, bajo una falsa expectativa de diálogo, hizo que aumentase la superficie cultivada y aun más la producción por avances en ingeniería genética y fitosanitarios.
  • Mar(60274)Hace 13 horas
    Claro Felipe, como a uno no le van a tocar los efectos secundarios, es un veneno, hay que partir de ahí, todo se contamina y se envenena y produce cáncer.
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.