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El “teléfono rojo”

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Óscar Alarcón
08 de septiembre de 2026 - 05:05 a. m.
El “teléfono rojo”
Foto: Archivo Particular
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Juan Lizarazo Castro es ingeniero electrónico de la Universidad Distrital con varias especializaciones en el exterior. Durante 25 años trabajó en Telecom y en esa empresa estatal tuvo la fortuna (o la mala fortuna) de haber sido enviado por el gobierno para instalar el llamado “teléfono rojo” que dio tanto de que hablar en los años ochenta y que pretendía comunicar la que era la sede de las FARC con el Palacio Presidencial en la época del gobierno de Belisario Betancur. Hubo preparativos de varios meses para realizar esa misión a fin de que se hiciera realidad, con las debidas precauciones para que no fracasara. Finalmente, a comienzos de 1986, el trabajo comenzó. Tomaron un helicóptero en Villavicencio para aterrizar en el aeropuerto de la Uribe y, conducidos por Braulio Herrera —viejo guerrillero que había sido parlamentario—, se adentraron en las entrañas de la cordillera oriental. Llegaron a un pequeño pero notorio escarpado situado en una planada en la cima de la montaña. Allí estaba Casa Verde, en donde por años vivió Tirofijo.

Ya con sus años de jubilación, Lizarazo ha escrito esta como muchas otras de sus historias vividas y las ha publicado bajo el título Antes de que el silencio hablara (Ediciones Diseño Editorial). Todas muy interesantes. En la que nos ocupa, relata que, pasados cuatro días y con la diligente ayuda de cinco hombres asignados por el jefe guerrillero, pusieron en funcionamiento un panel solar de cuatro metros cuadrados y un banco de baterías de 200 amperios para suministrar la energía al equipo de radio de HP con audio encriptado y una antena horizontal. Se operaría sobre una improvisada mesa de noche al lado de una modesta cama en donde dormía el comandante de las FARC, frente a la ventana de su habitación.

¡Misión cumplida! El problema fue el regreso. No lograban coordinarlo. En Casa Verde, donde hasta un payaso se moría de tristeza —lo digo yo que, como miembro de una Comisión de Paz del gobierno Betancur, estuve un par de veces en el lugar—, Lizarazo debió esperar hasta finales de enero para que le enviaran un helicóptero. Debió ser muy paz… ciente.

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