
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Al morir Rafael Núñez y quedar Miguel Antonio Caro inhabilitado para aspirar a la Presidencia, el inquieto gramático deseaba tener juego en la escogencia de su sucesor, pero el conservatismo se hallaba dividido. Además del sector gobiernista —al que pertenecía—, estaban los llamados conservadores históricos y los llamados independientes. Los liberales no se contaban porque el Radicalismo los había dejado fuera del juego.
Esos independientes son los que hoy, en la actual contienda electoral, podríamos llamar los de “centro” o “tibios”. Pues el ingenioso poeta bogotano, Graciliano Acevedo, los describió de esta manera:
El partido independiente
perdió, sin querer, el in
y quedó dependiente;
cansado de verse así,
enseguida perdió el de
y vino a quedar pendiente;
después del mes de abril,
perdió el pen, le quedó el diente
y hoy tiene gastado el di
y ha quedado convertido en ente.
Su origen, principio y fin.
Quién quita que después de abril o de mayo esos de “centro” o “tibios” se sumen a quienes van adelante en las encuestas. Todo puede pasar sin saber lo que pueda hacer Roy, quien perdió el pen, quedó con diente, y tiene gastado el di, de la diplomacia, y quede convertido en ente.
Su origen, principio y fin, de los del “centro” y de los “tibios”.
