27 May 2019 - 7:52 p. m.

Regreso al estado de sitio

Óscar Alarcón

Óscar Alarcón

Columnista

Expedida la Constitución de 1886, prácticamente no rigió porque la Regeneración prefirió acudir a las normas transitorias que le permitían seguir en el poder. Por ejemplo, por mucho tiempo se acudió al ordinal k para que no hubiera libertad de prensa. Solo hasta 1910 fue cuando a esa carta se le introdujeron algunos principios democráticos, como la representación de las minorías, que permitieron hacerla un poco más aceptable. Siguieron los gobiernos conservadores hasta 1930, cuando se eligió a Enrique Olaya Herrera, a nombre de lo que se llamó la Concentración Nacional. La reforma constitucional de Alfonso López Pumarejo de 1936 fue la que introdujo los principios liberales y cambió sustancialmente la Constitución aprobada por la Regeneración 50 años atrás.

Los presidentes posteriores, incluidos los del Frente Nacional, gobernaron con esa Constitución, pero acudieron a una norma excepcional que se volvió permanente: el estado de sitio consagrado en el artículo 121. Se empleó para todo y, lo más paradójico, sirvió hasta hacia acabar con ella misma. Gracias a un decreto de estado de sitio se convocó la Asamblea Nacional Constituyente que aprobó la Constitución de 1991. Por eso siempre se dijo que el 121 comenzaba con uno y terminaba con uno.

Comparte: