“Todo pasó frente a nuestros ojos… Todo pasó en democracia”. Esta frase, en la mitad de la carta mediante la cual Erika Antequera respondió al fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el cual se condena al estado colombiano por el genocidio de la UP, debería ser grabada en el friso del Palacio de Justicia. Y reemplazar a la actual.
Pues no, las leyes no nos han dado libertad. Y lejos de garantizar nuestra independencia, las armas del Estado, vueltas en contra de sus ciudadanos, nos han encadenado o forzado al exilio. Nuestra imaginación sujeta a confinamientos y cadenas. Quienes aniquilaron a los miembros de la Unión...
Conoce más
Temas recomendados:
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
