La prensa colombiana no ha registrado con propiedad el escándalo en España tras las relevaciones de unas grabaciones en las que se escucha a periodistas y policías conspirar para destruir a Podemos. Es necesario hacerlo, pues la libertad de prensa incluye la prevención de la subversión de la verdad en los medios, su monopolio por parte de los poderes económicos, y la perversión del periodismo.
En las grabaciones filtradas al periódico Crónica Libre, se escucha al antiguo comisionado de la policía española José Manuel Villarejo hablando con el periodista Antonio García Ferreras. Él conduce el programa Al Rojo Vivo en el canal de televisión La Sexta, supuestamente progresista. Ferreras le confiesa a Villarejo su desconfianza en la veracidad de una evidencia que presume probar la existencia de una cuenta bancaria que Pablo Iglesias, fundador, dirigente de Podemos, y hasta hace poco vicepresidente del gobierno español, tendría oculta en las Islas Granadinas. En ese paraíso fiscal, se supone, Iglesias guardaría cientos de miles de euros pagados por el gobierno venezolano de Nicolás Maduro. A pesar de sus dudas, Ferreras procedió a dar la información apoyado en Eduardo Inda, director de OKDiario, quien la había publicado inicialmente.
La noticia falsa apareció en plena campaña de elecciones generales cuando Podemos superaba al PSOE en las encuestas. No cabe duda de que las falsedades publicadas por Ferreras e Inda le hicieron daño a Iglesias y al cabo de los años contribuyeron a la caída en popularidad del partido de izquierdas fundado por Iglesias y Juan Carlos Monedero.
“Nosotros fuimos los que matamos a Monedero con aquello, con la pasta. Porque… cuando nosotros le damos una hostia a ellos [Podemos], ellos sufren de cojones,” dice el periodista Ferreras. “De cojones, claro, porque no se la ha dado La Razón.”
La lógica es clara: duele más a la izquierda cuando se la ataca desde los medios progres, no los derechistas como La Razón.
“Le dije, Eduardo, esto es muy serio, yo voy con ello, pero esto es muy delicado y es demasiado burdo.”
Ferreras continúa: “No creo que Pablo Iglesias abra una cuenta en las Granadinas a su nombre… para que Maduro, el día que se escribe Podemos, le mande doscientos mil euros, joder son más listos que todo eso.”
La trama oscurece.
“Nosotros,” dice Villarejo, “cada vez que necesitamos pasta gorda, vamos a los americanos, que son los que te pagan”.
Como en España no hay presupuesto gordo para asesinar el carácter o la persona de los líderes sociales y la oposición progresista, hay que ir a quien sí paga: la DEA, su colaborador, el notorio abogado José' Alista, un malandrín que… tiene narcotraficantes, los defiende y luego le da la información a la DEA” dice Villarejo.
El en ese momento director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo, José Olivera Serrano, le aclara que si hubiesen querido ellos mismos podrían haber abierto esa cuenta falsa a Iglesias.
“Te lo hacemos con el rabo,” dice Villarejo. “Eso muy legal no creo que sea,” responde el periodista Ferreras.
“Que no es nada difícil, lo que pasa es que en la vida hay que tener sensibilidad de violinista,” repite Villarejo.
Esto último resuena con lo dicho por el exasesor de seguridad y Embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, John Bolton, cuando en una entrevista con CNN confesó esta semana haber participado en la planeación de golpes de estado en Latinoamérica en años recientes. “
Hay que tener cierta inteligencia para planear estas cosas,” dijo Bolton, dando como ejemplo la planeación del golpe contra Maduro en Venezuela. Mal ejemplo, no solo porque ha fracasado, sino por la implicación: que un país poderoso puede otorgarse la licencia para interrumpir el ejercicio democrático de otro. Por muy errado que tal ejercicio les parezca, no es posible justificar tal licencia. Afirmar lo contrario es excusar las acciones de Pinochet y Franco. Pero, a fin de cuentas, no es eso precisamente lo que estas voces expresan, ¿que están de acuerdo con los Pinochet, los Somoza y los Franco? Y luego nos mienten diciendo que defienden la democracia.
👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Le invitamos a verlas en El Espectador.