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4 Mar 2022 - 5:00 a. m.

Bogotá está llena de basuras

Al mal estado de la malla vial en Bogotá hay que sumarle el evidente desaseo en el que cayó la ciudad por cuenta de los montones de basuras en los andenes, separadores, calles y avenidas.

La Administración Distrital no da explicación alguna sobre este problema pero tampoco actúa con respuestas rápidas que debe efectuar la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) para que estos puntos no se conviertan en focos de contaminación.

Por supuesto, no se puede culpar del todo a la Alcaldía de Bogotá porque es claro que la escasa colaboración de la ciudadanía contribuye al desaseo, porque a diario vemos a las personas dejando las bolsas de basuras en postes y andenes en días en los que no pasa el camión recolector, en ocasiones amontonándolas al lado de los botes y los contenedores, sin importar que estos ya se encuentran llenos.

¿Por qué no se han ejecutado campañas de cultura ciudadana que al respecto debe poner en marcha la Secretaría de Cultura en coordinación con la UAESP? ¿No se supone que Bogotá cuenta con un experto en cultura ciudadana en el cargo de secretario? ¿Dónde está que no se le ve por ninguna parte?

La administración anterior dejó contratado el modelo de aseo, que incluyó los contenedores y la instalación de canecas metálicas en determinados puntos de las calles y avenidas de la ciudad. Las empresas operadoras debían además encargarse del mantenimiento de estos elementos. Sin embargo, lo que vemos es que aparte de que no falta el delincuente que en algunos casos se los roba para venderlos como chatarra, muchos de estos hoy están en mal estado y en el abandono total.

¿Dónde está la acción de los órganos de control? ¿Qué pasa con los debates de control político que se han hecho en el Concejo de Bogotá, que no se traducen en una mayor eficiencia de parte de los funcionarios de la UAESP?

No hay una sola avenida por donde no se observen montones de basuras arrojados en el piso, bien sea en los separadores, como ocurre en la calle 13, entre la Carrera 30 y la Avenida Caracas; lo mismo ocurre en diferentes puntos de la Avenida las Américas; debajo de los puentes vehiculares de la Autopista Norte; también es posible observar este panorama en la Avenida Caracas entre la Avenida Jiménez y la Calle 26, y en los andenes de la ciudad. Ni hablar de la parte trasera de la estación Avenida Jiménez del Sistema TransMilenio, que está convertida en todo un muladar.

La Bogotá de hoy se parece a la de ayer, es decir a la de los años 80, cuando la ciudad estaba entregada al total abandono y desorden del que sacarla costó sudor y lágrimas a las administraciones de Jaime Castro y a las dos primeras alcaldías de Antanas Mockus y Enrique Peñalosa en los años 90, como para que ahora por cuenta de un descuido y un aparente desinterés del Distrito y de la ciudadanía por temas como este, la capital del país retorne al pasado.

Dice la alcaldesa Claudia López que es una jefa bastante exigente con su grupo de trabajo, lo cual no dudo porque tuve la oportunidad de participar con ella en el equipo de investigadores de la parapolítica en el año 2008. Pues, mi bien querida Claudia, los bogotanos queremos ver los resultados de esa exigencia en temas como la recolección de basura y las campañas de cultura ciudadana que deben rodear este asunto.

Bogotá no necesita una directora de la UAESP que se limite únicamente a mirar desde su escritorio la papelera de su oficina. Se requiere de una persona que recorra las calles de día y de noche para que verifique si el operador está cumpliendo con su labor, si la comunidad recicladora cumple con las indicaciones que se les da y si se necesita diseñar un mayor número de campañas de cultura ciudadana para que los bogotanos colaboren con el aseo en la ciudad.

@sevillanoscar

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