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29 Apr 2022 - 5:00 a. m.

Tarde, señora procuradora, tarde

Cuando la Corte Constitucional pidió un concepto a la procuradora Margarita Cabello sobre la demanda al artículo 124 de la Ley de Presupuesto General de 2022, que modificó la Ley de Garantías, abriendo la puerta para que, por la vía de los convenios interadministrativos, alcaldías y departamentos contraten durante la época electoral, se esperó que la jefa del Ministerio Público lo emitiera antes de los 30 días que otorga la norma. Sin embargo, no fue así.

La procuradora emitió su concepto en días pasados. Es decir, ya después de pasadas las elecciones a Cámara y Senado donde se da el mayor tráfico de influencias y de clientelismo en el país.

Para nadie es un secreto que alcaldes y gobernadores integran las redes y estructuras de los diferentes senadores y representantes que conforman el Congreso de la República, y la idea de demandar el articulito, pensado y promovido por el gobierno del presidente Iván Duque, era evitar que, por la vía de la contratación, partidos como Cambio Radical, Partido Liberal, Partido Conservador, Alianza Verde, Polo Democrático, Mira, etc., influyeran en las votaciones con el ánimo de mantener o aumentar sus curules en el legislativo.

Como siempre, la procuraduría llegó tarde a esta discusión y, aunque su concepto no obliga a la Corte Constitucional a emitir un fallo en el mismo sentido, sea a favor o en contra, si se requiere conocer lo que al respecto opina.

Según la Contraloría General de la República, entre el 13 de noviembre de 2021 y el 29 de enero de 2022, se suscribieron 645.495 contratos por $52,3 billones, y si a esto le agregamos el tiempo que hay entre los meses de febrero y marzo, podemos concluir que la cifra puede ser mayor.

¿Sabe la Procuraduría quienes están detrás de esta contratación en alcaldías y gobernaciones? ¿Era muy difícil que el Ministerio Público ayudara a prevenir este hecho? ¿Cuándo será que este órgano de control va actuar de manera preventiva en lugar de reaccionar?

Con hechos como estos lo único que hace la procuradora Margarita Cabello es darle la razón a quienes consideran que su gestión está puesta al servicio del Gobierno Nacional y que su independencia del Ejecutivo no es más que un saludo a la bandera.

Los mayores riesgos electorales por corrupción en el país se presentan durante la campaña política de senadores y representantes, eso es un secreto que toda Colombia conoce y es justamente esta la razón por la que los ojos y oídos de los órganos de control como la Procuraduría General de la Nación, estén totalmente abiertos: para después no tener que lamentar.

Sorprende que la procuradora Margarita Cabello no haya entendido la importancia que tenía el dar a tiempo este concepto, y no sé si con el ánimo de disimular, lo hace cuando estamos a pocas semanas de la primera vuelta presidencial, es decir, cuando ya pa’ qué.

Razón tiene el presidente Iván Duque y su ministro del Interior, Daniel Palacios, en estar tranquilos. Finalmente cumplieron con la misión de causar daño a la democracia abriendo el boquete para que el clientelismo y la corrupción de muchos de los miembros del Congreso de la República que hacen campaña a través de contratos, hicieran de las suyas.

Por supuesto, ni a Duque ni a Palacios les importan las consecuencias. A fin de cuentas ya ellos se van y los problemas que pueden presentarse a futuro, no serán con ellos.

¡Bonito así!

@sevillanoscar

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