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8 Apr 2022 - 5:00 a. m.

Vargas Lleras, el falso guerrero

Me gustaría que alguno de los asesores de Germán Vargas Lleras explicara qué tipo de guerrero es el exvicepresidente y excongresista, porque la impresión que dejó al no presentar su candidatura a la Presidencia de la República por miedo a perder, es que no es precisamente lo que significa la palabra “guerrero”.

Al menos a mí, me pareció un claro abuso que utilice en un video con la canción de Yuri Buenaventura para autopromocionarse, pretendiendo mostrarse como un héroe que le ha ganado mil batallas a la vida cuando todo lo ha tenido servido en bandeja de plata.

Una cosa es que Vargas Lleras sea una persona que sabe dar órdenes y que no descansa hasta no haber visto que la labor ha finalizado, y otra es insinuar que se parece a lo que podría denominarse con el término “guerrero”, que hace referencia a alguien que, sin tener los instrumentos para dar una batalla, consigue sus propósitos llegando incluso más alto que la meta trazada.

El exvicepresidente Germán Vargas Lleras nace en medio de un poder dominante y, por más que sea una persona inteligente, que tiene el don de dar órdenes todo el día, tendrá que reconocer que por ser quien es, es de esos pocos colombianos a los que nada les será negado, a diferencia de alguien del común en nuestro país, que debe levantarse todos los días a dar duras batallas porque todo o por lo menos la mitad de lo que espera, le puede ser negado.

Guerreros son los campesinos que en Colombia deben levantarse con el miedo y la zozobra de que algo les ocurra a ellos y a sus hijos por las acciones de los violentos en los territorios y, aun así, animan a los suyos a seguir adelante y a no tener miedo ante las adversidades.

Guerreras son las mujeres madres cabezas de familia que deben trabajar para que a sus niños no les falte la comida diaria ni la ropa ni los zapatos. Que además tienen que enfrentarse a una sociedad machista acostumbrada a maltratar al sexo femenino y a no darle el lugar que se merecen.

Guerreros son los deportistas y artistas nacionales que desarrollaron su talento, creyendo en sí mismos, sin dejarse ganar de las adversidades y lo utilizan para salir adelante en una nación que solo les reconoce y les apoya después de que ganaron una medalla olímpica o un Grammy.

Guerreros son las víctimas del conflicto armado que aun después de vivir la tragedia de perder a sus seres queridos por las acciones violentas de las guerrillas, el paramilitarismo y hasta por las fuerzas del Estado, mantienen la fe y la esperanza, muchas veces lejos del lugar que les vio nacer.

Germán Vargas Lleras no tiene ninguna de las características que corresponden a una persona guerrera como sí las tiene alguien qué, a pesar de no contar con las herramientas necesarias para dar la lucha, la asume, la enfrenta y sale victorioso.

El exvicepresidente desde muy pequeño ha estado acostumbrado a dar órdenes, nunca ha asumido o acatado una sola, siempre ha actuado como príncipe o rey que vive acostumbrado a que todos le obedezcan y a tener a sus pies una cantidad de gente que hace lo que él les indica, porque de lo contrario pueden someterse a uno de sus conocidos gritos o esperar a que les llegue un coscorrón.

El solo hecho de pensar que no contaba con las mejores opciones a su favor para presentar una candidatura presidencial, y entonces decidir no aspirar, va en contravía de lo que sí es un guerrero, quien sí lo haría sin importar que el escenario le sea adverso.

No tengo la menor duda que posea una gran inteligencia y capacidad para dar órdenes. Pero de ahí a que utilice esos dones para coger una pala, un pico y una cantidad de ladrillos para construir una casa él solo, como sí lo haría un guerrero… lo dudo.

Lo siento señor Vargas Lleras, pero al menos para mí, usted es un falso guerrero, así que no utilice la letra de la canción de Yuri Buenaventura para autopromocionarse y vanagloriarse porque créame que no le queda nada bien.

@sevillanoscar

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