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El infinito “roscograma” de Petro

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Pablo Felipe Robledo
05 de marzo de 2025 - 05:00 a. m.
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Al desprecio y la ineptitud del presidente Petro para gobernar a los colombianos debemos sumarle la improvisación al designar a los suyos en los más altos cargos del gobierno (ministros, directores de departamento administrativo, superintendentes, jefes de entidades y embajadores, entre otros).

La regla general es el nombramiento en el gobierno de gente sin experiencia, sin ejecutorias, sin credenciales, sin trayectoria, sin estudios, sin méritos y, en muchísimos casos, hasta sin vergüenza ni escrúpulos. Ver a un funcionario del presidente Petro lleno de virtudes, capacidades y honorabilidad es como ver a un extraterrestre; muy pocos, casi que ninguno, hace la excepción.

Lo anterior, sumado a la manera de comportarse del presidente y a sus continuos episodios psicóticos provocados, según se advierte en los pasillos de palacio, por su fatal personalidad, resentimiento y constantes e importantes sospechas de constantes y enormes consumos de “tinto” han llevado al gobierno de Petro a tener cero continuidad en sus políticas públicas, cero ejecución presupuestal y cero estabilidad operativa en las prioridades de gobierno. Eso no le importa mucho al propio presidente, para quien la política no es el arte de gobernar sino un dolor de cabeza propio de la resaca de ejercer sin ganas el poder: retroceder como país es el pan de cada día e, incluso, un propósito.

Las semanas anteriores, el país fue testigo de la autodestrucción del gobierno que implosionó en la reunión llevada a cabo en la “casa estudio” en que convirtieron el Palacio de Nariño el 4 de febrero. Resolvieron llamarle Consejo de Ministros, y siguió con continuas renuncias de altos funcionarios, amenazas y reculadas de otros, y el nombramiento de varios, posesionados el pasado viernes en un episodio vulgar, grotesco y cantinflesco que parecía más un concurso de belleza que un acto relevante de gobierno.

Lo de Petro y su inestabilidad es realmente dramático. En tan solo dos años y medio de gobierno, Petro ha nombrado 51 ministros, lo cual es escalofriante. Para que se hagan una idea: Duque tuvo 40 ministros en cuatro años, al paso que Uribe tuvo tan solo 37 ministros y Santos 61, ambos en ocho años de gobierno. Promediando Duque, Santos y Uribe, estos habrían nombrado en promedio un ministro cada 53 días, mientras Petro cada 18 días.

Y el tema no es tan sencillo como un dato estadístico; el problema es de fondo, muy de fondo. Ningún gobierno, ninguna empresa, ningún proyecto, puede sobrellevar la carga de la inestabilidad de las personas encargadas de hacer realidad las más altas ejecutorias y menos, tratándose de políticas públicas. Esa inestabilidad da cuenta de la chambonería, la chabacanería y la falta de seriedad del presidente para asumir y llevar en sus manos las riendas de este país, pero, sobre todo, la falta de compromiso de cada funcionario que Petro nombra. En estos casos, planear su ejercicio en el mediano y largo plazo es, al final, una estupidez, pues lo más seguro es que ese nuevo ministro se aburra del presidente en el inmediato plazo o el presidente se jarte del ministro.

Por todo lo anterior, el manejo de la cosa pública está más que en crisis. Como nunca, la corrupción cabalga por Palacio y los ministerios como “Petro por su casa” pero, además, la ineficiencia del gobierno es, sencillamente, escalofriante.

Y termino con esto. Petro no solo nos está demostrando que cualquiera puede ser ministro, sino que cualquiera es cualquiera. Para ello, Petro tiene ministros de todos los sabores, olores y colores, pues su roscograma es infinito, tan infinito como el mundo de los impreparados sin escrúpulos.

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NAVY(47439)09 de marzo de 2025 - 05:20 p. m.
Asi es. Hay otros nombramientos que son poco vistoso o de impacto para la opinión publica; estan montando a todos los petristas purasangre en cargos onerosos de poca relevancia
Fernando(6ytmj)06 de marzo de 2025 - 03:36 a. m.
Increíble la desfachatez de estos personajes. Hicieron parte de gobiernos en donde la corrupción y la ineptitud fue inmensa y hoy tratan de mostrar lo que no fueron capaces de criticar cuando de verdad ocurría. Hoy acuden a estrategias desesperadas para tratar de sembrar confusión e ideas de caos y de catástrofe que solo esta en sus cabezas ávidas de volver a pelechar en el poder. Sinverguenzas.
Olegario (51538)05 de marzo de 2025 - 11:00 p. m.
Este gobierno es un desastre, así se empeñen en no querer verlo sus incondicionales.
FERNANDO RAUL MUÑOZ REBOLLEDO(sv6gc)05 de marzo de 2025 - 09:56 p. m.
La sobredosis de "CAFEINA" , su megalomanía, su resentimiento social exacerbado, su mitomanía y hasta su dicotomía sexual hacen de este personaje el PEOR AUTOGOL que nos "zampamos" los colombianos por haber elegido al "menos pior" entre Rodolfico y este Petronilo.
HF(32718)05 de marzo de 2025 - 05:06 p. m.
Qué columna tan mamona, liviana y aburrida.
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