Cuando el Congreso –máxima expresión del debate democrático– decide archivar una reforma, lo hace como producto del diálogo político, del análisis y, en últimas, del ejercicio legítimo del poder legislativo que representa.
Saltarse una decisión del Congreso –como ahora pretende hacerlo el gobierno de Petro– mediante una consulta popular, supuestamente, para revivir su naufragada e inconveniente reforma laboral, no es solo un atajo institucional sino también una falta contra la arquitectura institucional y democrática del país que transgrede la independencia de los poderes públicos. Adicionalmente, de darse esta consulta, se estaría...
Conoce más
