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El proyecto de reforma a la justicia, votado a espaldas del país como todo lo que hace este Congreso y auspiciado por el desgobierno de Duque, no tiene pinta de ser una verdadera transformación.

Ciertamente, esta reforma no parece tan importante como la tributaria o la reforma a la salud, y por esa razón es muy común que no exista mayor debate en la sociedad civil, más allá de foros universitarios y de organizaciones académicas que creen que el tema es de expertos juristas, cuando en realidad es un asunto de país que debe congregar a todos, pues es la justicia uno de los pilares fundamentales de la convivencia pacífica.

La supuesta...

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Pablo(88449)27 de junio de 2021 - 11:13 p. m.
Lo que es el señor Cargos Camargo defensor del puesto y el ministro de justicia Bolsón Ruiz se enredan contando dos gallinas amarradas parecen como decía mi difunta tía Aura María, dos bobos sin mama. Me imagino que también vienen de la bodega del fascismo la universidad Sergio Arboleda, de donde han salido la mayoría de lumbreras, Dalais Lamas y Mahatmas Gandhis que alumbran este desgobierno.
María(60274)24 de junio de 2021 - 05:51 a. m.
Que congreso más ineptos a excepción de unos pocos que todos conocemos, son unos muertos de hambre, causan es verguenza, ni que se ganaran un miserable salario mínimo para ser tan corruptos, se venden por un peso, deberían salir de ahí derecho para la cárcel.
Mario(16018)23 de junio de 2021 - 11:08 p. m.
Excelente columna. Burocracia, es lo único que sabe hacer Duque y su séquito de ineptos y para mal, encontrarse con la caterva especializada en esas lides, los enmermelados congresistas.
  • Amparo(26182)24 de junio de 2021 - 12:29 a. m.
    Estoy de acuerdo con usted, Mario. Un Congreso que NO estudia los proyectos de manera que, de ellos salga algo bueno para mejorar la justicia. Y ahora dirán que "trabajaron mucho", así es en ese platanal.
Pedro(86870)23 de junio de 2021 - 08:30 p. m.
Como dice el columnista Pablo Felipe. Así como tuvimos un estadista como J M Santos, una derecha decente (junto con la mayoría de su equipo de gobierno), así podremos tener el año entrante un gobierno socialdemócrata, que pueda unir a la izquierda y al centro-izquierda. Brasil dio el ejemplo al unir a Lula, izquierda con Fernando H. Cardozo, neo-estructural social-demócrata. tenemos qué aprender
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