Publicidad

Vueltas en la cabeza

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Pablo Felipe Robledo
10 de junio de 2026 - 05:00 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Estando a menos de dos semanas de la segunda vuelta, y como miembro de esa parte ligeramente mayoritaria opositora al nefasto gobierno de Petro, miro lo que viene en las próximas semanas sin fervor, pero sí con responsabilidad, pragmatismo y ética.

Desde la perspectiva de un opositor al gobierno Petro que votó por quien no pasó a la segunda vuelta (en mi caso, por Valencia; y en el de otros por Fajardo, etc.), analizo mis opciones democráticas de cara a la segunda vuelta, teniendo como cierto que el candidato también opositor derrotó al del gobierno por un 3 % (700 mil votos).

Así las cosas, quien tiene la necesidad imperiosa de revertir el resultado electoral de la primera vuelta es el candidato del gobierno Cepeda y no el candidato que hoy representa a gran parte de la oposición (De La Espriella), pero no a toda ella. Esto significa que al gobierno y su continuidad solo le interesa cautivar electores que voten por Cepeda, mientras que a la oposición le interesa todo aquel elector que ayude a sumar votos para De la Espriella, pero también todos aquellos ciudadanos que opten por una opción electoral que genere efecto neutro (voto en blanco y abstención), pues con ellas, Cepeda no suma para revertir su derrota en primera vuelta.

Es claro que la forma de seguir en la oposición puede ser optando por votar por De la Espriella, votando en blanco o absteniéndose de votar. Con cualquiera de estas opciones, un ciudadano cuyo candidato no pasó a la segunda vuelta estaría apoyando a la oposición, lo cual es clave, porque lo que sí no puede pasar es que Cepeda, quien representa algo peor incluso que el continuismo, sea quien gobierne el país en el próximo cuatrienio. El país está es para recuperarse del infierno vivido en los últimos años y no para seguir manejado por una parranda de impreparados, irresponsables y bandidos como la gran mayoría de los funcionarios del desgobierno de Petro.

El pueblo colombiano no puede caer en la tentación de votar por Cepeda llevados por el romanticismo que producen las falsas e irrealizables promesas de la izquierda radical, por más que él haya ahora cambiado de estrategia vendiendo la idea de que no patrocina una constituyente, de que valora la empresa privada, de que quiere revitalizar la economía, o incluso de que, ahora sí, cuando se ve perdido, quiere ir a los debates que tanto descartó y esquivó, pero a los que les sigue poniendo reglas y reglas.

No pretendo publicar cómo actuaré en la segunda vuelta -aún no lo sé-, pero sí pretendo ratificar que estaré del lado de la oposición (como lo he estado todos los días durante su gobierno) y por ende en contra de Cepeda y Petro por quienes en ninguna circunstancia votaría. Pretendo, eso sí, decirle a tres millones y medio de colombianos que, como yo, votaron por quien no pasó a la segunda vuelta, que hay tres formas de seguir en la oposición: votar por De la Espriella; votar en blanco o abstenerse de votar, pues, ninguna de ellas, reitero, le sirve a Cepeda y a Petro para revertir su desastre electoral de primera vuelta. Obviamente hay una más efectiva y segura que las otras dos.

Votar por Cepeda no puede ser una opción, pues él no es más que un instrumento político de los grupos al margen de la ley. Así lo muestran sus apabullantes resultados en muchas de las mesas en zonas rojas de alta conflictividad por donde se pavonean los grupos insurgentes, las bandas criminales y los narcotraficantes, entre otros. A ellos, la fracasada Paz total de Petro y Cepeda les ha propinado golpes, pero de suerte, que han afianzado su poderío y su control territorial, cuyos votos coercitivos pueden servirles para ganar las elecciones.

Seguiré dándole vueltas en la cabeza a la idea de cómo manifestarme en la segunda vuelta desde la oposición, no sin antes rogarles que descarten la idea de votar por Cepeda y refrendar a Petro.

Conoce más

Temas recomendados:

 

José Guillermo Parra Castro(3tttg)12 de junio de 2026 - 04:38 p. m.
Comenzó la columna como una oveja, para terminar como un lobo. No le de tantas vueltas a la cabeza. Porque vienen 4 años que deberá escribir de Cepeda
  • Virginia Rozo(49035)29 de junio de 2026 - 01:12 p. m.
    😅🤣😂
CARLOS BARRGAN(lcggj)12 de junio de 2026 - 11:27 a. m.
Las "vueltas en la cabeza" en forma irracional, odiosa y delirante, son propias de personas alocadas, atolondradas, impulsivas y despistadas. ¡Pilas, don cabeza de chorlito! Hay patologías que pueden volverse crónicas.
Lismario Duque Ramirez(26872)11 de junio de 2026 - 02:37 a. m.
SEGUIRA ESCRIBIENDO OTROS CUATRO AÑOS, ESTA VEZ NO POR PETRO, LO HARA POR CEPEDA.
LUIS FERNANDO SARMIENTO MEJIA(i49u2)11 de junio de 2026 - 12:23 a. m.
Su petrofobia obviamente le obnubila la mente y así actua. Ademas diciendonos falsedades. No somos de zonas rojas,pero respetamos los derechos humanos que usted por ser de derecha no acata.Cepeda toda su vida se la ha jugado por la paz y por ello ha tenido que interactuar con la guerrilla,para bien de todos los colombianos, que ha contribuido con las victimas,al menos a recibir verdad. NO QUEREMOS VOLVER AL PASADO DE MUERTE que la derecha de robledo sembró en el pais. POR LA VIDA.
JORGE SOTO GUERRERO(ds90h)10 de junio de 2026 - 11:22 p. m.
¿Este pendejo nos cree pendejos?
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.