Publicidad

Vueltas que da la vida

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Pablo Felipe Robledo
31 de agosto de 2022 - 05:30 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Algunos vaticinamos que el gobierno de Petro sería malo, pero es de reconocer que, como humanos, nos hemos equivocado: la realidad muestra que es un desastre.

Más allá de los malos nombramientos en muchos cargos importantes del Estado o de la vacancia en otros también estratégicos del alto gobierno, que en ambos casos no es nada diferente al desacierto y la improvisación, a este Gobierno le está yendo mal y a los colombianos peor. Aunque trillado, es cierto el dicho de que “si al Gobierno le va mal, a los colombianos nos va peor”.

Los fatales discursos de Petro en la ANDI y la Asobancaria —tal vez los dos gremios empresariales más importantes del país— son prueba, indestructible e incontrovertible, de que el actual presidente de Colombia no es solo un hablador de paja, sino un delirante improvisador de desordenadas “ideas” que, como ya lo dije en otra columna, nos recuerda a Cantinflas, con la pena que me da con el afanado comediante don Mario Moreno (q. e. p. d.) hacer tal comparación. En su tumba, don Mario sabrá perdonarme.

Pero si lo de Petro es grave, lo de su canciller es terroríficamente desastroso. Álvaro Leyva Durán, amigo entrañable de los grupos guerrilleros desde hace muchas décadas (otrora apodado “el verdadero canciller de las Farc”) y quien se caracterizó por tener contacto directo con el Secretariado, con radioteléfono en casa, en épocas en que esa guerrilla realizaba miles de secuestros al año, ha resultado ser el más perverso y “paquetudo” canciller de los últimos tiempos, superando incluso a Marta Lucía Ramírez y, aunque no me crean, hasta a Claudia Blum, de quien nunca supimos si en realidad fue canciller.

Lleva tantos desaciertos Leyva en la Cancillería que es difícil hacer un resumen, y en tan poco tiempo que resulta increíble digerirlo. Por eso, hasta ahora, va ganando este deshonroso campeonato, lo cual no es tan fácil, pues tiene rivales de peso como las ministras de Cultura, Ambiente y Minas.

Se hace necesario empezar por el incumplimiento del canciller y del presidente a su promesa de candidato de profesionalizar el servicio diplomático colombiano. Al respecto, los nombramientos efectuados distan de ello, pues la mayoría de los “encopetados” nuevos voceros de Petro en otros países son profesionales de la politiquería o incluso del bandidaje o una mezcla de ambas cosas, como por ejemplo Armando Benedetti en Venezuela, Camilo Romero en Argentina y León Fredy Muñoz en Nicaragua. Dijo Leyva que priorizarían la carrera diplomática, pero de aquello nada.

Por otro lado, la defensa de Leyva a ese delincuente de talla mundial y traidor de la paz apodado Jesús Santrich se convirtió en una bofetada de él como canciller y de Petro como presidente a todos aquellos que estuvimos a favor de la paz, pues ella implicaba, como mínimo, no volver a delinquir (en este caso, traquetear) ni rearmarse en contra del Estado. Muy bien Gustavo Gómez, director de 6 AM Hoy por Hoy de Caracol Radio, al cantarle la tabla a Leyva, quien volvió por su fuero de “canciller de las Farc”, pero esta vez desde el micrófono de la Cancillería colombiana y con sueldo pagado con nuestros impuestos. Un horror.

Por si lo anterior fuese poco, el canciller volvió a equivocarse en materia grave, tal y como lo reveló el informe del domingo de Noticias Caracol, que demostró que la ausencia de Colombia en la sesión extraordinaria de la OEA para condenar al oprobioso régimen de Daniel Ortega en Nicaragua por los históricos, innumerables e indescriptibles horrores contra los derechos humanos no fue un olvido, sino un acto premeditado y calculado de complicidad de Leyva con Ortega. Mal eso, pero sobre todo que quisieron ocultar tal despropósito echándole la culpa al gobierno anterior.

Señor Leyva, creo que usted hacía ese oficio, el de canciller, mucho mejor para los grupos ilegales que desde el Palacio de San Carlos en representación de los colombianos. Vueltas que da la vida.

Conoce más

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.