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23 Jun 2022 - 5:30 a. m.

Sin aliento

El domingo 19 de junio dos noticias se destacaron en los medios internacionales: la derrota del presidente Emmanuel Macron en las legislativas francesas y la victoria de Gustavo Petro como presidente de Colombia. En la coyuntura actual, ambas tienen significado y repercusiones en Europa, América y el mundo. La expansión descontrolada de la globalización superó los límites planetarios y produjo una crisis sistémica, un escenario desconocido. Las señales son el covid, la guerra en Ucrania y otras guerras, la violencia, el cambio climático, la inflación, el desempleo, el desabastecimiento, la desigualdad, la miseria, las migraciones masivas y el hambre; todas desatan procesos en cascada con efectos imprevisibles. En estas circunstancias las políticas convencionales y los análisis de sus resultados no sirven; ahora es necesario entender la política como la toma de decisiones dentro de un sistema complejo y dinámico, en donde lo económico, social y geoecosistémico interactúan.

Macron, con su política neoliberal pragmática, de pequeños pasos y todo al mismo tiempo, no pudo controlar esta complejidad; precipitó hondas crisis sociales, como evidenciaron los “chalecos amarillos”. Ganó las elecciones presidenciales, pero empujó a Francia a la derecha. La izquierda se unió para las legislativas y su principal líder, Jean-Luc Mélenchon, se propuso lograr mayorías y ser el primer ministro. Ante esto Macron recurrió a patrañas y argucias. Mientras Francia sufría un calor extremo y sequía, viajó a Ucrania con otros líderes europeos en una especie de cápsula blindada, y para la segunda vuelta de las legislativas mandó señales confusas con el fin de atajar a la izquierda. Como resultado, perdió la mayoría absoluta en la Asamblea y líderes claves, le quitó diputados a la izquierda y catapultó a la extrema derecha: el partido de Marine Le Pen pasó de 8 a 89 diputados de un total de 577. La primera ministra Élisabeth Borne, recién nombrada, reconoció la gravedad de la crisis; Macron no le aceptó la renuncia. Esto afecta naturalmente a la UE, la guerra se expande y, según muchos europeos, Francia es ingobernable, Macron quedó à bout de souffle.

En Colombia el Pacto Histórico ganó las elecciones con Gustavo Petro y Francia Márquez, derrotando a las organizaciones y partidos políticos tradicionales. Le ganaron a Rodolfo Hernández, su rival de extrema derecha camuflada, con una propuesta de izquierda con énfasis en la vida, cuyos ejes son la paz y la justicia social y ambiental. Para concretar esta propuesta ambiciosa y urgente, se necesita cumplir la Constitución y el Acuerdo de Paz y empezar reformas profundas de largo plazo hacia un nuevo modelo de crecimiento y desarrollo social. Se propone un diálogo político amplio y un acuerdo nacional en el que debemos participar todos, no solo los gremios económicos, que al parecer se quedaron sin aliento. Por su forma de integrar lo económico, social y ecológico, la propuesta del nuevo Gobierno es visionaria. Colombia tiene instituciones y a la gente para lograr el cambio o ¿nos quedaremos sin aliento, incapaces de evolucionar?

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