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1 Apr 2022 - 5:30 a. m.

“Develaciones”: no se la pierdan

El 14, 15 Y 16 de abril se presentará en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, en el marco del Festival Iberoamericano de Teatro, Develaciones, un canto a los cuatro vientos, una rapsodia que combina teatro, música, danza, cantos y videoarte, y constituye una obra de una calidad tal, que es digna de presentarse en el Lincoln Center de Nueva York o en la Ópera de París.

Es un producción de la Comisión de la Verdad, en coproducción con el Teatro Mayor y La Paz Querida; dirigida por Iván Benavides, Nube Sandoval y Bernardo Rey; asesorada por Ricardo Silva, Lucía González, Sara Malagón, Ramiro Osorio y Alberto Heredia; actuada por 102 artistas (64 provenientes de los territorios y 38 de Bogotá). Representa en distintos cuadros esa colección de verdades que la Comisión de la Verdad encontró a lo largo de sus tres años de mandato y que quedarán plasmadas en su informe final. Esos cuadros, descritos por la actriz Laura García en un artículo que publicó en Cambio, son los siguientes:

“I. La huida: una descarga de tambores que evoca ráfagas de metralleta y explosiones”.

“II. El lamento: en honor a los caídos, la abuela U-Mma esparce pétalos de flores”.

“III. Éxodo: un bosque de casas humeantes en movimiento es la imagen que nos narra el sacrificio del desplazamiento de pueblos enteros”.

“IV. Rostros: un grupo de hombres y mujeres invisibilizados develan su identidad”.

“V./X./XIV. Entreparedes 1-2-3: el clasismo, el exilio y las discusiones políticas y generacionales son algunas de las situaciones que se descubren”.

“VI. El banquete: en un contraste despiadado, vemos sin filtros cómo se desarrolla un sofisticado banquete de trabajo en el que se definen importantes alianzas, pactos de silencio y asuntos de relevancia nacional”.

“VII. El polvo blanco: en Colombia, todas y todos hemos sido alcanzados de alguna manera por la lluvia nefasta e incesante de polvo blanco”.

“VIII. Resistencia: en las ciudades, el color en los muros y las danzas urbanas se erigen como un espacio de resistencia y expresión de la fuerza creativa de los jóvenes”.

“IX. Las madres: en una acción simbólica colectiva, las madres de Soacha desentierran a sus hijos”.

“XI. El secuestro: el cabello, como metáfora del tiempo que pasa en espera de la libertad es la representación de la dimensión personal de quien ha vivido este horror”.

“XII. Cantos del agua: el palabrero wayuu nos advierte en su lengua sobre el dolor de la tierra”.

“XIII. Infancia y guerra: el reclutamiento forzado les ha robado la infancia, la alegría y el pulso vital a niños y niñas de nuestro país”.

“XV. El árbol de la vida: la abuela U-Mma riega el gran árbol blanco para colmarlo con la savia vital que lo hace reverdecer. (...) El pueblo de pie se reincorpora para avanzar, resiste y avanza. Con la fuerza de la verdad, sin miedo, mira al futuro. La verdad es una segunda oportunidad para la paz”.

Esta obra es imperdible, no solo por su montaje magistral y lo que significa como apuesta de creación colectiva desde los territorios, sino porque es capaz de conmovernos profundamente y convencernos de que, a partir de conocer la colección de verdades del conflicto, tendremos que ser capaces de pasar la página y decirle adiós a la violencia.

Es imperdible también El coronel no tiene quien le escriba, una adaptación de la novela de García Márquez hecha y dirigida por el maestro Jorge Alí Triana, protagonizada por Laura García y Germán Jaramillo, que se presentará en el Teatro Colón el 7, 8 y 9 de abril.

Buen teatro es lo que hay para ver.

www.patricialarasalive.com, @patricialarasa

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