El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Las regionales, nuevo “round” de poder

Pedro Viveros

20 de septiembre de 2022 - 12:00 a. m.

El primer gobierno de izquierda cumple más de un mes en el ejercicio del poder. Muchas propuestas reformistas (¿o fundacionales?) sobre el tapete permiten que la opinión pública nacional se enfoque en la inmensa y variada cantidad de proyectos promovidos por el Ejecutivo, la bancada del gobierno y la oposición. El escrutinio está dejando de lado la que considero será la nueva lucha por el poder en Colombia: las elecciones regionales.

PUBLICIDAD

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

Cada elección local o departamental lanza un mensaje de rompimiento con las élites tradicionales nacionales. Lo cual no necesariamente se traduce en un cambio en las formas y en el fondo, sino en los actores que se postulan para los diferentes cargos, porque también la experiencia nos dice que cada cuatro años, como consecuencia de la descentralización, el poder electoral no reposa sobre el bolígrafo de los directores de los partidos, pero si recae sobre las anchas espaldas de los gobernadores y alcaldes en ejercicio o con aspiraciones de acceder a ese poder. A propósito, tal es la fuerza que tienen que en las últimas elecciones presidenciales los candidatos más opcionados habían sido o burgomaestres o regentes departamentales. Incluso existió una coalición donde solamente eran aceptados quienes hubieran ejercido esa condición local.

De los alcaldes de las cinco principales ciudades del país, Bogotá, Medellín, Barranquilla y Bucaramanga, es Cali donde según la última encuesta de Invamer, se registran los peores índices de favorabilidad. Es entendible ya que los cerca de 2 millones y medio de caleños fueron eje central de una ebullición social que aún no termina, además de tener una caracterización humana, social y económica que los líderes de esa importante región del país aún no han sabido interpretar y gobernar.

En esa misma medición resaltan los principales problemas que preocupan a los habitantes del territorio nacional. La corrupción, el anhelo de empleo y la inseguridad son una especie de eje central para quienes aspiren a ocupar estas dignidades democráticas y quieran persuadir electores, eso sí, siempre contando con la bendición de neocaciques locales que son los nuevos retenedores de la política colombiana. Estos son los mismos que hoy en día ponen o quitan candidatos desde lo local, pasando por el Congreso, hasta llegar descabezar legítimas aspiraciones. En otras palabras: hoy el verdadero poder en Colombia reposa en los despachos de 32 gobernadores y 1.122 alcaldías y no en la sede de los directorios políticos del barrio La Soledad de la fría Bogotá.

A propósito de Bogotá, este es el conglomerado electoral más retrechero o rebelde. En la capital del país cada cuatro años se disputa la elección con lo mejor de una democracia: reglas ciertas, pero siempre con resultados inciertos. Desde haber elegido candidatos conservadores tipo Andrés Pastrana, a un líder sindical como fue Lucho Garzón, pasando por Enrique Peñalosa y Antanas Mockus, hasta la elección de Gustavo Petro o Claudia López quien ganó la silla del Palacio Liévano con una diferencia de 70 mil votos frente al candidato derrotado, Carlos Fernando Galán, del hoy disminuido Nuevo Liberalismo, que sacó más de un millón de votos.

Esta amplia gama de mandatarios hace de la elección bogotana la única verdaderamente desamarrada a pesar de tener hoy dos baluartes de la misma coalición como Gustavo Petro y Claudia López, que sin duda van a darle un guiño a algún candidato. Estos apoyos no son de poca monta. Un presidente recién estrenado junto a la primera alcaldesa elegida popularmente en el Distrito Capital los hace fuertes al momento de decidir la próxima contienda.

Ojalá los interesados en Bogotá tengan entre sus cálculos que la del año 2023 será la primera elección con segunda vuelta en materia de alcaldías en el país. Y que los otros neocaciques abran los ojos porque lo que se hace en el centro país tendemos a repetirlo en las otras regiones.

@pedroviverost

Conoce más
Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.