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Un manifiesto en búsqueda de un trino

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Pedro Viveros
16 de mayo de 2023 - 02:00 a. m.
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Según el diccionario manifiesto significa “escrito breve que un grupo o movimiento político, religioso filosófico, artístico o literario dirige a la opinión pública para exponer y defender su programa de acción considerado revolucionario o novedoso con respecto a lo establecido anteriormente”. Pues bien, la semana anterior un grupo de políticos, filósofos, académicos, excomisionados de paz y exministros de Estado le entregaron a la opinión pública un documento denominado “Manifiesto por la Paz Total” (publicado por El Espectador el 11 de mayo pasado). Su objetivo es aproximarse, de forma positiva, a esta iniciativa del actual gobierno. En ningún aparte del texto de tres páginas se percibe ataques a la iniciativa gubernamental.

El manifiesto plantea 12 puntos. Se infiere que la experiencia de sus firmantes los llevó a pasar del análisis a recomendaciones reales sobre la llamada Paz Total. En materia de orden público confirman que el gobierno tiene la potestad de garantizarle al país plena seguridad en todas las zonas, lo que facilitaría la concentración y verificación de las treguas. Del cese de hostilidades recomiendan que este tipo de acciones, por parte de los grupos ilegales, ayudaría a no afectar a la población civil. Un punto controversial, pero oportuno, es impedir lo que ellos llaman el “neoparamilitarismo” por parte del fortalecimiento de guardias de etnias y del protagonismo reciente de los grupos de autoprotección campesinas. Otro punto clave de dicho documento es la imperiosa determinación de saber que “el Estado no abdica” sino que por medio de estas negociaciones busca beneficio para todos los colombianos, al mismo tiempo ratifican que el gobierno del presidente Petro tiene en su ADN un ideario de cambio social, lo que permite una identidad similar en la temática de negociación y eso se debe aprovechar, estos y otras recomendaciones oportunas para el gobierno y los colombianos.

En Colombia y el mundo hubo manifiestos de todo tipo. Desde el de Carlos Marx, sobre el partido comunista. El de Lenin, llamado las “tesis de abril de 1917″. El manifiesto o Acta de Independencia de Haití de 1804. El de Cartagena de 1812. El manifiesto o carta pacifista de Gandhi a Hitler en 1940. El de Primo de Rivera o “España: 26 puntos del falangismo” de 1934. El manifiesto de Verona de Benito Mussolini de 1945. La cuarta declaración de la selva Lacandona o manifiesto zapatista de liberación nacional de 1996. Este instrumento político fue usado por todas las vertientes ideológicas de la historia de la humanidad y siempre protagonizaron un debate público.

Es posible que los colombianos imbuidos por los 280 caracteres del Twitter presidencial que, diariamente, trina en búsqueda de un nuevo sparring para desbocar a sus más de seis millones de seguidores y distraernos de lo central de su gobierno, hayamos dejado pasar por alto este “Manifiesto por la Paz Total” y sus múltiples ideas para destrabar y organizar esa importante política del gobierno. Tampoco hubo respuesta, hasta ahora, por parte del Twitter del consejero de paz ni del jefe del equipo negociador con el Eln.

Leyendo la magnífica biografía sobre Rafael Núñez, escrita por el excanciller Indalecio Liévano Aguirre, quien luego de pasearnos por la vida de “el Filósofo del Cabrero” y las refriegas provocadas por los artesanos y el general José María Melo, tan citado por el presidente Petro, evoca una frase de otro político admirado por el actual mandatario, Simón Bolívar: “Nada importaría que los resortes de un sistema político se relajasen por su debilidad, si esta relajación no arrastrase consigo la disolución del cuerpo social y la de los asociados. Los gritos del género humano en los campos de batalla o en los tumultuarios, claman al cielo contra los inconsiderados y ciegos legisladores que han pensado que se pueden hacer impunemente ensayos de quiméricas instituciones”.

@pedroviverost

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Atenas(06773)16 de mayo de 2023 - 02:32 p. m.
Pedro, y con los crespos hechos dejará el sofista Petro a los acuciosos personajes q’ suscribieron su manifiesto; y por sencilla razón, él es el falso mesías y no acepta sugerencias, propuestas, nuevos enfoques…..nada q’ altere o modifique su perverso propósito.
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