Publicidad

Astrología en Manhattan

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Rafael Orduz
16 de octubre de 2008 - 01:57 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

LECTORES DEL TAROT, ASTRÓLOgos, adivinadores de manos y pares del indio amazónico deben tener mucha clientela en estos días en el bajo Manhattan.

Ejecutivos de todo tipo de fondos de inversión, inmobiliarias, creadores y administradores de derivados financieros, corredores de bolsa y de seguros, banqueros, que generalmente se las saben todas, deben estar buscando alguna luz que los  guíe en la actual incertidumbre. Quiebras de instituciones centenarias, absorciones, desvalorizaciones, cartera morosa al alza, contagio a la banca y a las bolsas europeas y asiáticas, expectativas de mayor desempleo, tienen en ascuas al segmento profesional supuestamente mejor informado.

Los oficios mentados figuran dentro de los de mayor remuneración dentro de las llamadas “economías del conocimiento”, al lado de los asociados a industrias como la aeronáutica, o la de computadores.

Lo sorprendente es que tales ocupaciones están vinculadas a actividades caracterizadas por contar con la mejor información. La revolución digital, con el impacto que tiene en el manejo, transmisión y almacenamiento de todo tipo de información, se aplica a los análisis y previsiones en tales sectores.

No es la primera vez. Finalizando los noventa, hizo carrera la expresión siguiente: “La demanda de internet se duplicará cada cien días”. La adoptó, entre otros, el Departamento de Comercio de los EE.UU. Con semejante cuento, operadores de telecomunicaciones, proveedores de equipos y de redes, banqueros y todo tipo de agentes asociados al negocio, dieron los pasos para hacer las inversiones correspondientes. Deuda, multiplicación de la capacidad de redes, incluyendo de tercera generación, subida de las acciones de las “punto com” en las bolsas, caracterizaron la euforia de aquellos felices años orquestados por los muchachos mejor informados del mundo.

El único lío: la frasecita de la duplicación de la demanda de internet era falsa. Ciertamente, la demanda crecía, pero no a la absurda tasa sugerida. La capacidad de las redes mundiales se multiplicó prácticamente por 400 (por 100 por innovaciones que la hacían más eficiente y por cuatro por las expansiones), mientras que la demanda sólo aumentó en cinco veces. La consecuencia fue el famoso estallido de la burbuja “punto com” comenzando el siglo. Quiebras, desempleo, deudas impagables, en fin, el repertorio de hoy, aunque en menor escala.

Sorprende en la crisis actual que los mejor informados del mundo no hayan captado las señales que el mercado iba dando. Sordo ejemplar fue el secretario del Tesoro, Mr. Paulson, que en repetidas ocasiones, durante el 2007, minimizaba el impacto de la crisis del sector hipotecario de alto riesgo sobre la economía. A pesar de los líos de los “hedge funds” de Bear&Sterns del 2007 y de las señales del mercado hipotecario, insistió en que la crisis estaba localizada en un solo sector, el hipotecario.

Es uno de los temas que afectan al señor McCain en estos días, pues aunque el paradigma Wall Street no es exclusivamente republicano, el plan de salvamento de los famosos 700 mil millones de dólares, facturado por Paulson, llegó algo tarde, a pesar de pertenecer a la élite mejor informada.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.