28 Nov 2021 - 5:30 a. m.

Entre conejeros

Por primera vez tiene la razón la tempestuosa y arbitraria María Fernanda Cabal, al exigir que se divulguen los detalles de la encuesta en la que resultó, al parecer, estruendosamente derrotada. Tras de que el mismo procedimiento del Centro Democrático (CD) para elegir a su candidato es bastante precario en términos de garantías a los aspirantes y al electorado, no puede ser que se mantenga en secreto la encuesta, la cual inclusive tenemos derecho a conocer quienes por ningún motivo sufragaremos por Óscar Iván Zuluaga, ni por la Cabal, ni por nadie de esa secta.

Habla muy mal del proceso electoral que todos los demás partidos escojan a sus candidatos mediante jornadas o decisiones expuestas al escrutinio público, mientras que el partido de gobierno lo hace ocultando, a los propios aspirantes y al pueblo, cómo fue que se escogió a uno de sus aspirantes.

¿A qué le temerá el CD? Difícil descifrar ese complejo ajedrez político de una colectividad en la que hay gran desacuerdo entre sus miembros y una lucha voraz interna, porque todos sienten que si pudo Duque ellos también tienen derecho y capacidades, aunque saben que esta confrontación solo vivirá hasta que Uribe lo permita, bien pacíficamente o a través de uno de sus consabidos gritos.

Zuluaga es un hombre de posturas y decisiones oscuras. Si otro fuese su talante, habría sido el primer interesado en pedirle a su propio partido que revelara la encuesta que, hasta donde se ha sabido, no era privada, sino una medición con claros y contundentes efectos en la vida nacional. Pero no, ungido Óscar Iván como candidato del partido gobernante, salió a ventilar sus odios políticos y a pasar amenazantes facturas de las venganzas que se propone ejecutar si se perpetúa la desgracia de que suceda a Duque, aunque a última hora, de dientes para afuera y a regañadientes, ha reconocido que la encuesta no puede permanecer engavetada, pero no ha hecho nada para impedirlo. No es de extrañar, ese es el talante de la militancia enfurecida del CD, experta en hacer sindicaciones a todos los demás, pero, eso sí, hacerse la de la vista gorda cuando se trata de sus propias faltas y explicaciones.

Lo cierto es que Zuluaga fue escogido sin convencer y que va ganando por ahora, pero la competencia no ha terminado, porque hay otros uribistas recalcitrantes agazapados en la ampulosa “Comisión de la Experiencia”. En efecto, Fico Gutiérrez, el que de verdad quiere Uribe; el multimillonario rumbero Alejandro Char; el siempre prepotente y aburridor Juan Carlos Echeverry; la “sultana del Valle” Dilian Francisca Toro; el paracaidista Enrique Peñalosa y el improvisado caudillo David Barguil andan con el artificio de recoger firmas y someterse a una consulta en marzo del próximo año, para poner entre los palos a Zuluaga.

En efecto, Zuluaga solo ha ganado el derecho de participar en la consulta de marzo con los loquitos de la Coalición de la Experiencia y allí el conejeado será él, porque ganará Fico, que es por quien se mueve Uribe y a quien sacarán de la contienda con trampas parecidas a las que le hicieron a María Fernanda.

Por eso es tan importante que ahora se conozcan los resultados de la encuesta en la que le ganó Zuluaga a la Cabal y expliquen por qué desecharon 3.000 entrevistas y solo procesaron 1.200. Eso les dará seguridad a los electores, sean o no uribistas, de qué lado soplan los vientos de esta frágil democracia que, además, está por enfrentar un proceso electoral cargado de incertidumbres y bajo la sospecha del fraude.

En el siempre enrarecido razonar de la Cabal, debe de estar reviviendo la frustrada aspiración de su cónyuge a contralor, derrota que les dolió, entre otras cosas, porque esa vez el CD les puso conejo y lo volverá hacer ahora impidiéndole a María Fernanda encabezar la lista a Senado, porque esa coloca ya se la dieron al delfín voltearepas de Miguel Uribe Turbay.

Adenda No 1. Hace mal Duque al convertirse en contradictor de las propuestas de Petro, porque amenaza la transparencia, neutralidad e imparcialidad a las que está obligado el Gobierno en el ya cuestionado proceso electoral que se avecina. Más leña al fuego.

Adenda No 2. Un juez de tutela ordena al perfumado y peligroso director de la Policía, gral. Jorge Luis Vargas, rectificar las acusaciones infundadas contra un ciudadano, y curiosamente el locuaz oficial desaparece.

notasdebuhardilla@hotmail.com

Recibe alertas desde Google News