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Falcao ingresa oficialmente al Rayo Vallecano
A esta hora Radamel Falcao García se incorpora oficialmente al Rayo Vallecano de Madrid en medio de una gran expectativa por los aficionados. El colombiano vestirá el dorsal número tres, y se espera que “El Tigre” debute este fin de semana en el clásico madrileño contra Getafe en una nueva jornada del campeonato español.
A esta hora Radamel Falcao García se incorpora oficialmente al Rayo Vallecano de Madrid en medio de una gran expectativa por los aficionados. El colombiano vestirá el dorsal número tres, y se espera que “El Tigre” debute este fin de semana en el clásico madrileño contra Getafe en una nueva jornada del campeonato español.
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27 Jun 2021 - 5:30 a. m.

Impresentable

La tal reforma a la justicia que ha publicitado el ministro Wilson Ruiz como su gran logro, porque supuestamente resolverá la morosidad en todos los estrados, es un conejazo. No les contó a los respetados togados de altas cortes, a los menesterosos congresistas ni al país que el ministro de Hacienda le había advertido que varios de sus proyectos —entre otros, el de la justicia— eran inconvenientes porque amenazaban la sostenibilidad fiscal de la nación. Se guardó ese detallito y se empecinó en que el proyecto fuese votado por un Congreso ignorante y arrodillado.

Los magistrados que respaldaron el proyecto —que ojalá lo hunda la Corte Constitucional en el control que aún falta para convertirse en ley— hoy deben estarse dando contra las paredes, porque se dejaron llevar al matadero con la esperanza de que el 3 % del Presupuesto General de la Nación se destinaría a la Rama Judicial, lo cual no podrá ser así. Inclusive sucumbieron a la tramposa tentación de meter el mico —¿o serían ellos?— para que las pruebas no puedan practicarse virtualmente —como viene ocurriendo gracias a un decreto de emergencia económica—, sino solamente de forma presencial, con lo cual condenan los trámites al más recalcitrante atraso, lo mismo que con el costoso propósito de que los mensajes de datos deban aportarse con dictámenes periciales.

Conocida la advertencia del ministro de Hacienda, ahora Ruiz muy orondo sale a revelar lo que ocultó: que la reforma a la justicia está condicionada a la sostenibilidad fiscal, es decir, a que haya recursos, que no los habrá, porque si quien maneja el erario ya dijo que no hay cómo, pues de su peso se cae que estamos ante otro elefante blanco.

Si los magistrados y congresistas aprobaron lo que creyeron era una transformación sustanciosa a la justicia, a sabiendas de la advertencia del ministro de Hacienda de que no habrá plata, están en deuda con la opinión pública y en un grave problema que cuestiona sus responsabilidades; pero si la aprobaron porque nadie los enteró de semejante riesgo, sencillamente también fueron víctimas de una estafa y alguien tiene que caer.

Pero allí no paran las desgracias de este personajillo de menor cuantía que hoy oficia como ministro de Justicia. Su pésima condición humana de arribista y su desmedida ambición lo han dejado mal parado en el concierto internacional y por supuesto a Colombia. El siguiente cuento lo describe. Fernando Carrillo había conseguido desde 2019 que, con ocasión de la conmemoración de los 30 años de la Constitución del 91, Colombia fuese sede del más importante encuentro de constitucionalistas del mundo, el reputado Word Law Congress, en el que tendría trascendental protagonismo el exprocurador. En una actitud mezquina, Ruiz se dio a la tarea de hacer saber a los gestores en Madrid de este congreso mundial que, si aspiraban a que se materializaran los apoyos económicos del Gobierno colombiano, era necesario que el presidente de las jornadas fuese él, porque además solo así se garantizaría la intervención de Duque en los actos de instalación. En España, por simple cortesía y me imagino que entre intimidados y aterrados, accedieron a darle gusto al envanecido ministro, obsesionado por hacerse a crédito internacional que no ha conseguido antes en la academia, ni como magistrado, ni mucho menos como litigante, actividades donde ha brillado siempre como sospechoso. Ruiz literalmente dio un golpe de Estado al mejor estilo de los dictadorzuelos, pues impuso su nombre como presidente de un certamen mundial de sabios constitucionalistas, condición de la que carece, bajo la sutil amenaza de que si él no lo presidía, ni el Gobierno ni Duque se asomarían por allá.

Si este país fuese serio y hubiese un mandatario con sentido de responsabilidad histórica, Wilson Ruiz, el equívoco y mediocre ministro de Justicia, debería haber sido destituido después del reguero de estas perlas que confirman que es un mal tipo, por decir lo menos. Pero no hay nada que hacer, estamos en Colombia y en estos tiempos.

Adenda. ¿Qué estará esperando nuestra Cancillería para sumarse a las voces de repudio contra el tirano nicaragüense Daniel Ortega? Hoy es tan peligroso para las relaciones internacionales y la integridad de nuestro territorio este sátrapa como el mismo Maduro.

notasdebuhardilla@hotmail.com

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