10 Oct 2021 - 5:30 a. m.

Respuesta a María del Pilar Hurtado

Acuso recibo de su nota del pasado 7 de octubre por medio de la cual, para los fines de “atender a la decisión de la H. Corte Suprema de Justicia”, nos presenta excusas públicas a varias de las víctimas de la guerra sucia que usted ejecutó en contra nuestra, al menos entre el 30 de agosto de 2007 y el 22 de octubre de 2008, si no desde antes, mientras fue directora del DAS en el segundo gobierno de Álvaro Uribe.

Hubiera preferido que su pedido de perdón se hubiese producido espontáneamente y no ahora, un lustro después de que resultó condenada penalmente, cuando le interesa acreditar que atendió el fallo de la Corte, seguramente para hacerse acreedora, por fin, del beneficio de libertad condicional que le fue negado recientemente o para aminorar las condiciones bajo las cuales está purgando la pena de 14 años de prisión. Créame que si esa estrategia judicial le sirve para sus propósitos, espero que le resuelva los pesados problemas que la afectan con toda su familia.

En cualquier caso, tengo que señalarle que no siento que sus excusas sean sinceras, reparadoras y menos oportunas. En efecto, las víctimas seguimos teniendo derecho a que se nos revele la verdad, que no es tan sofisticada de recordar. Por ejemplo:

• ¿Fue suya la decisión de espiarnos y vigilarnos al menos por 14 meses desde el DAS, o de Álvaro Uribe, o de José Obdulio Gaviria o de los tres?

• Si fue solo su iniciativa, ¿enteró a Uribe de esa cruzada?

• ¿Qué uso le dio a la información recaudada sobre nuestras vidas privadas, familias y actividades profesionales?

• ¿Quién o quiénes recibieron la información recaudada por el DAS?

• ¿Tuvo usted consideración de que para la época de ese espionaje despiadado mis hijas eran menores de edad?

• ¿Por qué fue necesario ese procedimiento delictual en mi contra? ¿Fue una represalia por mis columnas en este periódico, o una medida para controlarme como uno de los tres abogados que, en compañía de los juristas Alfredo Beltrán y Yesid Reyes, asumimos la defensa del entonces magistrado y presidente de la Corte, César Julio Valencia, en la denuncia que por injuria y calumnia le fuera formulada por Uribe ante la Comisión de Acusación, o ambas cosas?

• Y finalmente, ¿por qué nunca se ha decidido a revelar toda la verdad y denunciar a sus cómplices? ¿Qué o quién se lo impide? ¿Ha recibido amenazas que le impiden hablar? ¿A quién protege con su silencio?

Tal vez, doctora Pilar, si usted hubiese asumido la tarea de revelar el temible entramado de cómo fueron esos años de terrorismo de Estado, del que no fue la única protagonista, probablemente estaría en paz consigo misma y completamente resocializada. Lamento que otra hubiese sido su decisión, sobre todo porque al pedir excusas todo parece indicar que la intención es echarle tierra a este vergonzoso episodio que le hizo daño al país, a nuestras familias y a nosotros mismos.

Aún recuerdo un encuentro ocasional al coincidir en una función de teatro, cuando siendo ya usted exdirectora del DAS, en presencia de quien la acompañaba y también de mi esposa, me aseguró, en medio de sonrisas, no haber ordenado nada ilegal en mi contra. Yo le creí, tengo que admitirlo, porque jamás imaginé que quien había sido mi alumna en una prestigiosa facultad de Derecho, donde usted se hizo abogada, perdiera el resorte moral y se decidiera a hostigar a uno de sus profesores y amigos para cumplirle al Gobierno. Me equivoqué creyéndole. No me arrepiento ni me avergüenza haber sido ingenuo, pero espero que la vida le dé la oportunidad sincera de ofrecer perdón por sus faltas. Si eso sucede y aún hay vida en mi corazón, estaré dispuesto a recibir sus excusas sin el apremio de que usted tenga que cumplir tardíamente un fallo condenatorio para recobrar su libertad.

Adenda. Contundente el rechazo de 64 respetables organizaciones colombianas a la candidatura del exmagistrado Carlos Bernal Pulido para incorporarse a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, porque consideran que la presencia de este agente del Gobierno de Duque en esa institución “erosiona los derechos humanos, afecta poblaciones vulnerables”, por falta de compromiso del aspirante “con el desarrollo del derecho internacional de los derechos humanos”. Por algo Bernal dejó plantados a los evaluadores que pretendieron entrevistarlo.

notasdebuhardilla@hotmail.com

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