22 May 2022 - 5:30 a. m.

Video íntimo de Petro

El nerviosismo en las campañas a una semana de la primera vuelta es generalizado, pero más en las hordas de Fico, porque entendieron que las encuestas ya no los favorecerán ni con la ayuda de siempre.

A Fico lo tienen formulando denuncias penales por todo y por nada; tanto, que si llegare a perder no tendría tiempo de asumir su puesto de senador cabeza de la oposición, sino de atender la multitud de querellas promovidas contra sus contradictores. Otro uribista purasangre, sin advertir las consecuencias penales de sus manifestaciones, sostuvo sin sonrojarse: “Un empleado que vote por Petro no cabe en mi esquema empresarial y simplemente se tiene que ir”. Últimamente el uribismo se declaró perseguido porque “encontraron” una minicámara en la sede de Fico en Medellín, cuento truculento que no impresionó a nadie, salvo al incompetente y perfumado director de la Policía, general Vargas. ¡Chuzadores chuzados! Están cazando lo que caiga, pero eso es la punta del iceberg de un uribismo acorralado dispuesto a combinar todas las formas de lucha, inclusive con cosas ilícitas, para no dejar el poder.

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