3 Sep 2021 - 2:00 a. m.

Personajes populares

De siempre me interesaron los personajes que se han hecho populares hasta el punto de convertirse en referencias idiomáticas, y hoy decidí salir de safari por la jungla de Google y averiguar el origen de algunas de los que más recuerdo.

«Díjolo Blas, punto redondo»: Este dicho se habría popularizado desde los tiempos de un señor feudal llamado Blas, muy dado a tener siempre la razón al discutir, pero los abogados del Diablo arguyen que Blas no era un antropónimo en tales tiempos.

«Desde el año de Maricastaña»: En el Siglo de Oro ya se había convertido en una referencia temporal ambigua para referirse a un pasado muy lejano, equivalente a “los tiempos de Matusalén”: «en tiempos de Maricastaña, cuando hablaban las calabazas» (escribe Cervantes en una de sus Novelas ejemplares). En el DRAE se da como equivalente la locución cubana “del tiempo de España”.

«La carabina de Ambrosio», a la que para agrandar el colmo de la inutilidad, suele añadirse la coletilla “colgada de un clavo”. La frase nació a causa de cierto tonto que cargaba la carabina con cañamones y sin pólvora, por lo que, claro está, metido a atracador, nadie se lo tomaba en serio. El personaje es histórico: un labriego sevillano de fines del siglo XVIII, a quien no yéndole bien las cosas quiso probar fortuna como bandolero. Debido a su buen natural dejó el bandidaje, y de vuelta a su pueblo la gente se reía de él, naciendo así el dicho.

«Las verdades de Pero Grullo»: En retórica la perogrullada es semejante a la tautología, la redundancia o el pleonasmo: una definición tan simple que duplica su misma denominación. Por ejemplo: “Como dijo el Guerra, lo que no puede ser, no puede ser... y además es imposible”. Quien inventó el vocablo “perogrullada” fue Quevedo, en su libro Los sueños (1622), en concreto en la Visita de los Chistes, donde interviene el «gran profeta». Pero Grullo ofrece diez profecías, a las cuales Quevedo denomina perogrulladas. Como éstas: «Volaráse con las plumas, andaráse con los pies, serán seis dos veces tres».

«Si Pitágoras no miente» no se conoce en alemán; a cambio «Según Adam Riese», gran matemático tedesco (1492-1559), quien al igual que Lutero no escribió sus obras en latín sino en alemán, consiguiendo así una gran popularidad.

And last but not least, una en inglés: «Elvis hat left the building» (en español “Elvis ha abandonado el edificio”) era una frase a menudo usada por los locutores después de los conciertos de Elvis Presley, para disuadir a la gente que esperaba poder encontrarse con él. Desde entonces se ha convertido en un dicho recurrente en la cultura pop.

Hay muchas más pero el espacio de la columna no es un chiiiiiiiiiicle.

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