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1 May 2022 - 5:30 a. m.

Todavía hay jueces en Colombia

Se dice que Federico el Grande, rey de Prusia (1740-1786), quería deshacerse de un molino vecino a su palacio en Potsdam y buscó comprarlo, pero el molinero se negó. El rey le advirtió que podía quitárselo a la fuerza, a lo cual el molinero respondió: “No es así, señor”, y añadió: “Todavía hay jueces en Berlín”. El molinero acudió entonces a la justicia, que lo protegió y le permitió conservar su molino, que aún hoy puede verse en Potsdam.

Esta historia es una leyenda pero, como muchas leyendas, expresa una verdad profunda: que una justicia independiente e imparcial es una de las mejores garantías para controlar los atropellos de los poderosos y defender nuestros derechos.

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