El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Desaceleración

Salomón Kalmanovitz

25 de junio de 2023 - 09:05 p. m.

El crecimiento económico depende de la inversión, de aumentos de productividad, de incrementos en el acervo de capital o del mejor uso de los recursos productivos. La información aportada por las cuentas del producto del primer trimestre de 2023 para Colombia muestra un crecimiento del 3 %, pero también una preocupante contracción de la formación bruta de capital fijo (FBKF) de 9,5 %, tras una expansión del 17 % en el mismo trimestre del año pasado.

PUBLICIDAD

Es posible que las empresas se dotaron de suficientes equipos y maquinaria el año pasado y por ahora deben estar instalándolos y poniéndolos a prueba. En todo caso, se evidencia una desaceleración y se proyecta un crecimiento a fin de año de 1,5 %, según el Banco de la República.

La FBKF es el corazón de la inversión que requiere de mayor capital de trabajo constituido por las materias primas y los bienes intermedios, los cuales combinados explican el fundamento del crecimiento económico. La inversión alcanzó a ser 2 % del PIB en el primer trimestre de 2023, cuando por lo general ronda el doble de esa participación.

Durante el mismo período la agricultura creció solo 0,3 %; la industria, 0,7 % y la execrable minería, un 3,5 %. La construcción, que es intensiva en mano de obra, mostró una contracción de casi 3 %, mientras que las obras civiles, que son la base de la inversión pública, sufrieron una baja del 15 %. Es el momento de que el Gobierno ejecute obras públicas que compensen la debilidad de la inversión privada. ¿Será posible?

Read more!

La mayor productividad se logra mediante mejoras en la educación y la destreza de los trabajadores, la aplicación de nuevas tecnologías que rindan más que las antiguas, así como también la organización y calidad de la administración que logren las empresas. La productividad se mide dividiendo el valor producido por el número de trabajadores requeridos para lograrlo, y mientras hay sectores que cuentan con una amplia dotación de maquinarias y equipos por trabajador, hay otros en los que no se potencia la mano de obra con el uso de máquinas y herramientas. En el caso colombiano, el 58 % de la fuerza laboral trabaja en el sector informal, en el que se paga por jornada sin contribuir a la seguridad social, apoyada por una escasa mecanización y por lo tanto obteniendo una baja productividad.

Las remesas de los emigrantes colombianos representaron el 2 % del PIB y contribuyen a mejorar la balanza cambiaria del país, pero reflejan una dura realidad: exportamos una parte del desempleo de gente joven que se arriesga a buscar trabajo en los Estados Unidos y en Europa, sacrifica su consumo y ahorra para apoyar el gasto de sus hogares en Colombia.

Desde el lado de la demanda, el consumo de los hogares aumentó un 3 %, pero el de bienes semidurables (ropa, zapatos, etc.) se contrajo 3 % y el de durables (electrodomésticos, bicicletas), más del 8 %. Eso muestra que a la mayor parte de la población no le alcanza su ingreso para satisfacer sus necesidades inmediatas y que en el pasado inmediato estuvieron mejor.

La inflación, entre tanto, se redujo levemente, pero sigue siendo elevada, de 12,4 %, y constituye un obstáculo para que el Banco de la República adopte políticas monetarias más laxas que aceleren el crecimiento económico. Una tasa de interés de 13 %, como la que cobra el banco central por la liquidez primaria que le suministra al sistema, seguirá siendo un freno al crecimiento en lo que resta del año.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.