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26 Sep 2022 - 5:30 a. m.

El presupuesto 2023 y la ciencia

El presupuesto del año entrante alcanza casi $406 billones, mostrando un incremento de 15 %. Hay que tener en cuenta que la inflación superará el 11 % este año, lo que hará que el crecimiento real (restando la inflación) sea de solo 3,6 %.

El rubro más importante del gasto propuesto es, como de costumbre, el servicio de la deuda que alcanza $78 billones, cercano a una quinta parte del total. Otros rubros importantes son salud ($50 billones), que es de los pocos que se aumenta realmente en más del 10 %, educación ($55 billones), defensa y policía ($48 billones), y trabajo ($38 billones), ninguno con aumentos por encima de la inflación. El rubro que más se fortalece es el de agricultura con 63 %, pero el presupuesto del que dispondrá es de $4 billones, que solo le alcanzará, si acaso, para empezar la reforma agraria.

Las preferencias del Gobierno Petro se ven más claramente en los rubros que disminuyen sobre el nivel de este año: la Presidencia se contrae 42 %, encogiendo muchos programas que van a sus respectivos ministerios o se liquidan sin pena ni gloria como los de la tal economía naranja; los programas de inclusión social con que la administración Duque hacía proselitismo se reducen en 23 %, que tienen que ver con Jóvenes en Acción, Familias en Acción, Colombia Mayor, etc.; sin embargo, Petro anunció que aumentará los beneficios monetarios que el Gobierno Duque fijaba en $164.000 mensuales para familias vulnerables a $500.000 para madres cabeza de familia, aunque no se identifica de qué institución saldrán los recursos.

Los presupuestos de los ministerios del Interior, Tecnologías de la Información, Transporte, Planeación y las cenicientas de la estadística (-13 %) y de la ciencia ($401.000 millones) asignados por la presente administración se reducen o siguen recibiendo aportes mezquinos. Vale la pena recordar que el presupuesto del Ministerio de Ciencia y Tecnología fue de $331.000 millones en 2022, de los cuales la Procuraduría acusó un posible detrimento por $247.000 millones. ¿Será que el exministro Tito Crissien responderá por irregularidades en más de 50 proyectos contratados, que representan el 75 % del presupuesto de que disponía? Los tales proyectos “eran financiados con dineros provenientes de las regalías que estaban destinadas a fortalecer los laboratorios regionales en el marco de la emergencia sanitaria declarada por la pandemia del COVID-19 (…) hasta el momento, el 84 % de los proyectos aprobados no han sido terminados”. Se identificó además “un riesgo de la pertinencia de la inversión, toda vez que estos proyectos se aprobaron con el fin de mitigar las causas que originaron la emergencia, la cual terminó el 30 de junio de 2022, y a la fecha el 84 % de los proyectos no han sido terminados” (El Espectador, 20 de septiembre de 2022). Es deplorable que, además de la enorme penuria en la que viven los científicos e investigadores colombianos, se puedan robar impunemente la mayor parte de los pocos fondos destinados a tan meritoria labor.

Ahora la nueva administración destina a la ciencia $70.000 millones adicionales a lo que asignó el Gobierno Duque, que no alcanzan para mucho, aunque es un aumento del 10 % real. Petro prometió que “si se aprueba la reforma tributaria habrá una adición presupuestal con un fuerte incremento en educación, agua potable, energías limpias e infraestructura para la agricultura, el turismo y la conectividad”. Para la ciencia, poco o nada: continúa en el olvido.

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