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El programa de Fajardo y la coyuntura fiscal

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Salomón Kalmanovitz
23 de marzo de 2026 - 05:01 a. m.
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Apoyado por un equipo de investigadores y pensadores dirigido por Juan José Echavarría, la campaña presidencial de Sergio Fajardo dio a conocer un exhaustivo programa de gobierno que es, de lejos, el más sereno y completo frente al del resto de aspirantes. La primera frase del programa es la siguiente: “Aquí empieza la construcción de la Colombia que necesitamos. Tenemos que corregir el rumbo: Colombia merece más. No nos conformemos con lo que hay, ni con las falsas promesas”.

Los desafíos que tiene el país por delante son “la inseguridad en todos los niveles (nacional, territorial y ciudadano); el sistema de salud ha colapsado; la corrupción ha erosionado la confianza en las instituciones; el sistema energético está en jaque, y la situación fiscal está poniendo en riesgo la estabilidad económica”.

El primer punto del programa enfrenta la necesidad más sentida de la ciudadanía: la seguridad, que se ha debilitado en las ciudades y más aún en el sur del país. La fuerza pública aparece desmotivada, mientras el gobierno retrocede frente a los violentos, ofreciéndoles una “Paz total” que no tiene cimientos, carente de estrategia, sin negociadores experimentados que logren la desmovilización de los alzados en armas, que tienden a ser más criminales que políticos.

La preocupación siguiente que nos cobija a todos es el avanzado deterioro del sistema de salud al que el presidente ha dictado su sentencia de muerte lenta, derribándolo poco a poco. Cínicamente dice el presidente, pieza por pieza, EPS tras EPS, para que todas queden bajo el control del gobierno que no ha mostrado eficiencia ni pulcritud en la administración de la Nueva EPS, que deberá absorber a todas las quebradas por el propio Petro.

Otro tema fundamental del programa es poner en orden las finanzas públicas del país que están en extremo desequilibrio: el déficit fiscal se proyecta que alcanzará el más alto nivel en toda la historia moderna del país: un panorama complejo y de alto riesgo. “Mientras el Gobierno estima una reducción del déficit al 5,1 % del PIB, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) alerta que podría superar el 7 % del PIB debido a rigideces presupuestales, gasto alto y menor recaudo”. El déficit primario del gobierno, que excluye los intereses que debe pagar en el período fue de 3,5 % del PIB, el más elevado en la historia del país. Algunos observadores creen que el déficit total del gobierno pueda superar el 8 % del PIB en agosto de 2026, al evaluar la pulsión del gasto del gobierno que se rumora estar contratando 250.000 activistas para que hagan campaña por el candidato del gobierno.

La nueva administración –que bien puede ser del mismo Pacto Histórico– va a encontrar un panorama muy preocupante de las finanzas públicas; coloquialmente hablando, con la olla raspada y la deuda pública superando el 65 % del PIB, cuando se considera que el límite que ningún país debe sobrepasar es del 55 % del PIB. “A enero de 2026, la deuda alcanzó los $1.205,7 billones, con un aumento del 48 % respecto a agosto de 2022”. No solo eso, sino que la deuda contraída durante el año en curso se hizo con tasa de interés de 13,5 %. Por comparación, el bono chileno a 10 años paga un interés de 5,4 % anual.

El gobierno pretendió decretar nuevos impuestos para llenar sus bolsillos rotos porque el Congreso no lo acompañó. Está en manos de la Corte Suprema de Justicia conceptuar si el gobierno abusó otra vez de su poder.

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Sigifredo Parra(98027)Hace 1 hora
Lógico, la idea de vivir Sabroso de este HP. Es acabar con todo, arrasar y robarse lo que pueda. Que debemos esperar de un degenerado como esta y su recua de Malo.... idos
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