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El país pasa por sobresaltos que arrecian como ataques de nervios. Se generan informes sobre riesgos inminentes al suministro de energía que pueden culminar en un masivo apagón si se agrava el fenómeno de El Niño. La transición del sistema de salud no se sabe cómo terminará. Un inédito proceso de paz con grupos criminales sin programas políticos parece avanzar poco y el iniciado con el ELN promete poco si se admite que nunca entregarán las armas. El presidente casi siempre llega tarde, si es que llega a cumplir sus compromisos. Salen funcionarios de ciertos puestos y aterrizan en otros, jugando al baile de las sillas, con lo que...

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