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No hay plan anticrisis

Salomón Kalmanovitz

15 de marzo de 2009 - 11:00 p. m.

LAS EVIDENCIAS DE QUE NOS ESTAmos adentrando en una dura recesión son cada vez más abundantes: fuerte caída de las exportaciones, contracción industrial, estancamiento del comercio, bajas de la construcción y de la producción de cemento, caída de las ventas de autos, reducción de las remesas y el desempleo alcanzó 14,2%. No es entonces ninguna gripita que pueda ser tratada con remedios caseros.

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Pero eso es precisamente lo que parece estar haciendo el Gobierno con más gestos vacíos que políticas serias, coherentes y de alcance macroeconómico. Frente a la caída de la venta de autos ofreció préstamos de Bancóldex (banco especializado en apoyar las exportaciones) con tasas de interés por encima de las que ofrecen los concesionarios (1,35% mensual contra 0% y 1%) o sea que va a encarecer el crédito automotriz. La política monetaria del Banco de la República, por el contrario, está teniendo el efecto de reducir las tasas de interés en toda la economía.

Uno de los programas bandera del Gobierno podría ser la construcción de vivienda de interés social que ha mostrado una paralización de 10% de la superficie porque dejó de haber oferta para las casas de $25 millones y las que hay valen más de $35 millones. Se trata de un subsector intensivo enmano de obra y hay una inmensa demanda social por su producto. Lo que anunció el Presidente, sin embargo, fue un financiamiento por medio del Banco Agrario (especializado en financiar al sector agropecuario) para mejorar viviendas existentes, agregando píamente que eso iba a reactivar la demanda por materiales de construcción. Si el Gobierno otorgara un subsidio verdadero de $10 millones por vivienda, seguramente se reactivaría la demanda y algo la construcción.

Las obras civiles constituyen otra alternativa importante para atenuar el desempleo con la ventaja adicional de que aumentan la productividad de toda la economía. Pero el ministerio de transporte continúa siendo una entidad clientelista que maximiza los apoyos para el Presidente y minimiza tanto los kilómetros de vías construidos como la calidad de las obras. Es increíble que los fondos de pensiones estén dispuestos a invertir billones en infraestructura y no se les dé pista porque los recursos públicos deben ser tamizados por los barones políticos regionales y locales.

Otra medida a favor del empleo sería la de eliminar los aportes que deben hacer los patrones al Sena, ICBF y a las Cajas de Compensación, lo cual tendría el efecto de reducir en 9% el valor de la nómina y en algo ayudaría. Para no hacerlo, el ministro de la seguridad social afirmó que la ley de la oferta y de la demanda no opera en el trópico: si el trabajo cae de precio, acá no aumenta su demanda ni se atenúan los despidos. La exención parcial para las pymes de los parafiscales ayuda pero mínimamente.

El Gobierno no ha querido revisar sus proyecciones que suponen un crecimiento de 3% de la economía este año, pues si lo hace debería tomar medidas extraordinarias para financiar un enorme déficit fiscal. ¿Cómo lo hará si la economía cae 1,1% como pronostica Barclays o un -2% como es nuestro cálculo? Financiarse afuera no está fácil y entonces: ¿emitirá más TES? ¿Sí aguantará nuestro raquítico mercado de capitales financiar tantas necesidades? O, ahora sí, ¿se hará una reforma tributaria progresiva?

* Decano de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

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