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Mutis y las “novelas de poeta”

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Santiago Gamboa
29 de abril de 2023 - 02:05 a. m.
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A raíz de los 100 años del nacimiento de Álvaro Mutis y en plena Feria del Libro de Bogotá, quiero señalar en público lo que tantas veces he sostenido en privado y es que su prosa es una de las mejores de la lengua. Desde la primera vez que lo leí, hará de esto unos 40 años, sus cuentos y novelas contradijeron una de mis creencias más sólidas, y era la idea de que los poetas, cuando recurrían a la prosa, solían sobrecargar la escritura de imágenes y adoptar un tono cuasisagrado o bíblico. Tanto, que la lectura se volvía farragosa, lenta, febril. Una extensión horizontal de su poesía, pero chapaleando con esfuerzo de un borde al otro de la página. ¿Por qué?, solía preguntarme. En un ensayo de Julio Ramón Ribeyro encontré una respuesta. Según él, la pesadez de estos relatos se debía precisamente al virtuosismo del lenguaje que les daba el ser poetas, ya que eran textos que carecían por completo de frases banales (del tipo: “Se levantó y caminó con decisión a la ventana”), necesarias para escribir narraciones eficaces, pero a las cuales los poetas suelen ser alérgicos. Para Ribeyro ahí estaba el problema, porque el virtuosismo absoluto en la escritura es enloquecedor, agobiante e incluso cacofónico. Como en cualquier arte. A diferencia de las matemáticas, decía Ribeyro, en la prosa el resultado final nunca es igual a la suma de las partes. Cada frase podía ser sorpresiva, profunda y poéticamente bella, pero si esto se extiende por centenares de páginas el resultado es ilegible. Un artefacto desquiciado, como un galeón de porcelana que se hunde a los pocos metros del puerto por exceso de adornos, estatuillas, ornamentos y tramoyas. He conocido varios casos así, pero hay uno que admiro particularmente: Paradiso, de José Lezama Lima. Es la típica “novela de poeta” en donde cada página parece un ente autónomo, desligado del resto; un absoluto disparate, claro, pero genial, como lo fue el propio Lezama. Seguir el argumento de Paradiso es una tarea titánica —y por momentos inútil— que expulsa al lector promedio a las pocas páginas, hasta que uno descubre que hay que leerla de otro modo y que conviene conocer antes algo de la poesía lezamiana. Sólo así se hace visible su enorme belleza y su sentido.

Álvaro Mutis, sin embargo, es ejemplo de todo lo contrario. Su talento de poeta, en lugar de entorpecer la fluida navegación de la prosa, le sirve para darle un tempo y una prosodia que la vuelven adictiva. La carga lírica está medida de un modo tal que, lejos de ser ornato, da a la escritura sofisticación y un poderío arrollador. Basta empezar a leer cualquiera de sus novelas o cuentos para notarlo. Si no fuera por la admiración que siempre me suscitaron sus versos, lamentaría que no se hubiera dedicado toda la vida a la novela.

Por un afán de equilibrio, quiero mencionar también la situación contraria: los “poemas de novelista”, pues estos me suscitan tanta o más sospecha que las “novelas de poeta”, ya que suponen un ascenso tan marcado en el árbol jerárquico de la literatura —donde la poesía es la nobleza y la novela la clase obrera— que, con alguna excepción, los juzgo imposibles. Son sensibilidades y mentes distintas, e incluso cuerpos diferentes: como el de un corredor de 100 metros y el de un maratonista.

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Eufrasio(15235)29 de abril de 2023 - 04:36 p. m.
Santiago, saludo tu columna y tu escritura. Paradiso sí tiene una trama, un hilo del tiempo, unas referencias apreciables, en suma, un relato y ha sido, por su hermana Eloíza, desentrañado con amor fraterno en la edición de Cátedra.
Gabriel(84522)29 de abril de 2023 - 02:18 p. m.
La mejor prosa de Álvaro Mutis es “La muerte del estratega”. Las novelas posteriores son solamente una variación (¿necesaria?) de este maravilloso cuento.
María(11708)29 de abril de 2023 - 01:19 p. m.
Una columna que nos ilustra sobre este gran escritor, muchas gracias
Atenas(06773)29 de abril de 2023 - 11:20 a. m.
¡Ahh, bueno, es tu particular gusto! Sí, vete x entre las ramas pa no ver cómo cae este retorcido árbol q’ no aguantó más de un semestre en pie, y al q’ también con tu particular gusto aquí diste en abonar con…..puerilidades a la vista de lo q’ triste/ acontece hoy, el colapso del país.
  • daniel(84992)30 de abril de 2023 - 04:36 a. m.
    Cierto Hernan. Quimicamente puro.
  • Hernan(97622)29 de abril de 2023 - 11:31 p. m.
    Atenas, en verdad eres un idiota
  • FERNANDO(sv6gc)29 de abril de 2023 - 04:20 p. m.
    Este Atenas si es un completo ignorante, con el debido respeto por los ignorantes.
  • Fernando(50396)29 de abril de 2023 - 02:27 p. m.
    Apenas
Jeannette(70925)29 de abril de 2023 - 10:42 a. m.
Excelente y muy acertado comentario de Santiago Gamboa sobre Mutis y Lezama Lima. Gracias por tener este tipo de columnas sobre literatura. Compartir este tipo de criterios dan felicidad a los lectores y el Espectador siempre ha contado con muy buenos columnistas y escritores de ficción como Gamboa.
  • Manuel(9808)29 de abril de 2023 - 10:59 a. m.
    Y, envidia a quienes quedamos mirando un chispero; pero las cosas son así, y el mundo también; pueda que un terremoto cultural pueda cerrar esa brecha tan odiosa entre dioses y mortales.
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