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Perder, siempre perder

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Santiago Gamboa
10 de julio de 2021 - 05:30 a. m.
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Esta vez le tocó a la selección Colombia la amarga experiencia de la derrota, pero la verdad es que nuestra historia está llena de fracasos, descalabros, desgracias y catástrofes. A veces la derrota es injusta y otras, el resultado natural de las cosas. Pero en fútbol las derrotas siempre parecen injustas. Aún nos quejamos del gol de Yepes, que sí era, en el Mundial de Brasil de 2014. O del gol de Firmino en esta Copa América, en cuya preparación intervino la espalda del árbitro y no pasó nada. En semifinales los argentinos nos ganaron los penaltis en franca lid, pero la memoria del fútbol recordará los gritos de Messi burlándose de Yerry Mina. El mismo Messi que los cronistas de Directv, que son todos argentinos, nos meten hasta en la sopa, pues encuentran el modo de mencionarlo cada minuto así el partido sea entre Camerún e islas Tonga. No me imagino a Pelé ni a Johan Cruyff burlándose de un rival en la máxima desgracia, pues cuando un futbolista falla un penalti es como si se le hubiera muerto un ser querido. Hay líneas de respeto no dichas ni escritas que muestran la diferencia en el material humano que sale al campo de juego. Pienso en el caso de Eriksen, que casi muere en el primer partido de su equipo. Los demás jugadores fueron solidarios y el fútbol pasó a segundo plano. Y Eriksen, sin jugar, acabó siendo el más importante de la selección danesa, pues les dio una cohesión y una mística tal a sus compañeros que Dinamarca logró llegar a las semifinales de la Eurocopa, donde, en mi opinión, fue derrotada por la FIFA, que quería a Inglaterra en la final, en Wembley, dejando claro que el brexit no operaba en el fútbol. Muchos goles de penalti de estos campeonatos, concedidos de modo obvio a un favorito, son en realidad goles de la FIFA. Los árbitros ya saben lo que deben hacer.

Colombia hizo un buen partido contra Brasil y poco más en una competición absurda en la que, de los primeros 10, clasificaban ocho. Había que ser realmente malo para no pasar a la segunda ronda. Nunca comprenderé que se haya dejado por fuera a James Rodríguez. ¿Que no estaba en plena forma? Valiente disculpa. ¿Dejarían los portugueses fuera a Ronaldo por haber estado lesionado? El talento de James no depende de su estado físico. Es una intuición y un GPS mental que nadie más tiene en el fútbol internacional y que, en un rapto de genialidad, puede decidir un partido. Él y Falcao, junto con el estupendo Cuadrado y el gran Ospina, son las insignias del país. Y lo increíble, lo más llamativo, es que a mucha gente le pareció perfecto. Como si James tuviera que pagar por la osadía de ser genial, exitoso y rico. Pero ya sabemos la historia de los cangrejos colombianos, que no se salen del canasto porque al que va llegando arriba los demás lo vuelven a tirar para abajo.

De milagro llegamos a las semifinales, pues el panorama del país, hoy, es el de un Estado derrotado y fallido: el COVID-19, el diálogo social, el Gobierno, la economía, la política en general. La paz. Sólo derrotas. La historia de Colombia es una larguísima derrota decorada con fracasos intermedios. Y algún triunfo de vez en cuando, pero siempre del deporte o la cultura, que son los sectores con menos apoyo y que menos le importan al Estado. Nuestra última y más triste derrota.

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carlos(56602)04 de septiembre de 2021 - 05:59 p. m.
Demasiado atrevimiento compararlo con el portugués, pero así somos.................
Catalina(82371)11 de julio de 2021 - 04:14 a. m.
Algo para no olvidar: al chico Messi lo agrandan los medios, tal como lo hicieron desde sus comienzos, como aplicación del mito de Procusto, para poder jugar fútbol. No es ejemplo de crecimiento para ningún joven o niño. Los jugadores nuestros seguirán bailando, tienen tumbao, pese al disgusto del desagradable solapado Messi. Y pese a don Bolsonaro y su Neymar,con su cinco cero
Patrik(14177)11 de julio de 2021 - 02:49 a. m.
En un país como Colombia, lleno de dificultades gravísimas, la mayoría de ellas creadas y mantenidas por un régimen decadente, fracasado y perverso, una selección nacional de fútbol debería ser un aspecto muy secundario del diario acontecer. Sin embargo, no es así, porque en la mentalidad del colombiano se ha normalizado-inducido el hecho que la vida carezca de valor, que la paz carezca de valor.
  • Patrik(14177)11 de julio de 2021 - 02:55 a. m.
    Por eso en nuestro proceder cabe perfectamente la idea de atiborrarnos de cerveza frente a un televisor que transmite partidos de fútbol mientras al mismo tiempo, diariamente, se masacra a muchos de nuestros compatriotas. "No estarían cogiendo café" diría el genocida innombrable. Pero tod@s sabemos que sus delitos son luchar por la paz y querer construir una Colombia distinta.
Elvis(21348)11 de julio de 2021 - 12:57 a. m.
Creo que el comentario sobre James es al contrario. El equipo está por encima del ego de los jugadores así sea James. El no puede dividir al grupo por creerse la estrella a quien todo se le debe permitir. Que entrene, se recupere su fútbol, que acepte la autoridad del técnico 6 que vuelva a ser jugador de equipo. De lo contrario seguiremos igual, al vaivén del capricho de estrellas fugaces.
  • Jorge(70107)11 de julio de 2021 - 04:15 a. m.
    De acuerdo con su comentario, la situación con James fue más por disciplina que por estado físico.
Hans(06202)10 de julio de 2021 - 11:02 p. m.
Para recordar: la Eurocopa es organizado por la UEFA, no por la FIFA ! Ambos con sede en Suiza ( mejor pais del mundo) pero uno en Züri , la otra en Nyon
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