El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

20 de julio

Tatiana Acevedo Guerrero

22 de julio de 2023 - 09:00 p. m.

Se quejó la mesa de La W radio de las vestimentas con que miembros del Gobierno Petro asistieron a la instalación del Congreso el pasado jueves, Día de la Independencia. Sánchez Cristo, Casas, Calvás y Pombo dijeron que algunos y algunas llevaron pintas domingueras. En el transcurso de la mañana aclararon que, como venían de San Andrés (en donde comenzó la celebración), los funcionarios y las funcionarias no alcanzaron a cambiarse y fueron al evento en camisas, sombreros y vestidos de “clima caliente”.

PUBLICIDAD

Este comentario, hecho en la madrugada posterior al 20 de julio, nos invita quizá a una reflexión más amplia sobre uno de los grandes quiebres que para esta nación encarna el Gobierno Petro-Márquez. Este quiebre es uno visual y de representación. Las fotos de la comitiva del Gobierno llegando al Capitolio, las que subió Presidencia en las redes sociales, las que aparecen en las primeras páginas, son fotos distintas a las de antes, en las que predominaron hombres (y algunas mujeres) un tanto grises y parecidos entre ellos. De ciertas regiones, con costumbres, peluqueados y credos similares.

Si se toma el camino suculento del cinismo, podría pensarse que nada ha cambiado sustantivamente ni cambiará. Que estas imágenes tan nuevas son meramente cosméticas y que, como en un péndulo, en tres años volverá la derecha al poder. Pero sí hay algo nuevo, algo agresivo a la vista. Ahora mujeres de distintos ancestros e historias caminan en grupo hacia el Capitolio y son gobierno. Las discusiones sobre péndulos (el poder cada tanto va de derecha a izquierda y viceversa) son además importadas y un poco falsarias. Cuál péndulo, si en Colombia nunca antes gobernó la izquierda.

La comitiva vestida impropiamente (en ropas calentanas) simboliza una escisión en nuestras ideas de nación. Y el 20 de julio, cuando se celebra el orgullo patrio, es una fecha perfecta para discutir lo que está en juego. En este debate, las vestimentas y los climas calientes son tan relevantes como los indicadores económicos. Los conocidos retratos regionales escritos por José María Samper (uno de nuestros famosos sabios) en el siglo XIX nos dan luces sobre los imaginarios prevalentes. El bogotano, dijo Samper, es “bello y distinguido”, “robusto, blanco”, con “el pie pequeño, el andar fácil y elegante, la voz suave y de fluido timbre, la expresión general plácida, cordial y franca: en una palabra, un tipo hermoso”. El antioqueño, por su parte es “el más hermoso del país”, “mezcla de israelitas, españoles y criollos”. Excelente padre, esposo, andariego, trabajador, negociante, “positivista en todo, amigo de innovaciones y muy apegado a los hábitos de vida patriarcal”. Nacidos en otras regiones no contaron con descripciones tan generosas. Todo lo contrario. Las regiones, no obstante, encontrarían la salvación en el mestizaje, según Samper. El mestizaje acercaría la nación hacia lo blanco y lo elegante.

Read more!

Estas fotos y este gabinete y este presidente son disruptores e inesperados. Llegan además en momentos de retos nunca antes vividos. Momentos de cambio climático brutal, de desigualdad descaradísima, de desidia magnífica de las derechas en Europa y Estados Unidos. Con la torpeza que caracteriza a toda la política menuda y con todas las concesiones que requerirá cualquier reforma, cabe esperar que el próximo año traiga resoluciones de redistribución. Resoluciones que hagan que los gobiernos representen más al país y cuenten una historia de nación distinta (que nos conminen a pensarnos en conjunto y no a pesar de).

En palabras del profesor Jorge Orlando Melo, la identidad nacional “es algo que se dibuja en la compleja trama que relaciona región y nación, lo propio y lo extranjero, lo popular y lo elitista, pasado y presente y destino posible”.

Conoce más
Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.