El día martes de esta semana que se acaba, una Comisión Internacional Independiente de las Naciones Unidas publicó los resultados de la investigación “La esencia de la infancia ha sido destruida”. Con el fin de documentar “el ataque deliberado del Estado de Israel contra la infancia palestina”, la Comisión consultó distintas fuentes. Hizo entrevistas con víctimas y testigos, revisó reportes de ONG, testimonios de trabajadores de la salud, académicos, periodistas y abogados, además de informes médicos, radiografías, fotografías y videos.
La investigación, que se publicó en medios serios a través del mundo, concluyó que al menos 20.179 niños y niñas fueron asesinados y 44.143 quedaron heridos entre el 7 de octubre de 2023 y el 31 de marzo de 2026. Los niños y las niñas representaron alrededor del 30 % de todas las personas asesinadas en Gaza desde el inicio de esta, la última fase del genocidio.
Para los comisionados, estas muertes no fueron el “daño colateral” de una andanada contra Hamás. Es decir que el uso repetido de armas de alto impacto en zonas residenciales densamente pobladas por familias de civiles, sin cambiar los criterios de selección de objetivos durante dos años (mientras las víctimas infantiles aumentaban), indica que los ataques fueron intencionales. Ante las cámaras de la prensa, el presidente de la Comisión explicó cómo los niños y las niñas de Gaza son asesinados principalmente de dos formas: con ataques aéreos de munición de alto poder y con drones y rifles de francotirador que les apuntan directamente a la cabeza y la parte superior del cuerpo.
El informe narra cómo, en un ataque con dron cerca de Bani Suheila, fueron asesinados dos hermanos de 10 y 9 años que recogían leña para su padre, quien usa silla de ruedas. Documenta también incidentes de violencia sexual y de género contra todos los menores de edad, frecuentemente durante arrestos en prisiones israelíes. Denuncia además cómo las familias Palestinas permanecen meses sin información sobre el paradero de sus hijos detenidos.
Gaza tiene hoy la concentración más alta de niños y niñas amputados en el mundo (amputaciones muchas veces realizadas sin anestesia por el colapso del sistema de salud). En la primera mitad de 2025, Gaza experimentó una disminución del 41 % en nacimientos comparado con el mismo período de 2022, lo que el informe vincula con el ataque a centros de maternidad y pediatría.
De acuerdo con el diario El Tiempo (dentro de poco, nuevamente gobiernista), en agosto pasado Abelardo de la Espriella dijo que “el Estado de Israel… está haciendo lo que tiene que hacer para defender a su pueblo”. En noviembre, se reunió con el canciller israelí Gideon Sa’ar. Le habló de la “imperiosa necesidad” de retomar los lazos bilaterales y le prometió que, si ganaba, instalaría la embajada de Colombia en Jerusalén, para emular y zalamear a Donald Trump.
El miércoles de esta semana que se acaba (un día después de la publicación del informe sobre niños y niñas masacradas en Gaza), De la Espriella sostuvo una llamada telefónica con el canciller Sa’ar que lo felicitó por su victoria. Sa’ar se declaró triunfante y machorro. Dijo que De la Espriella es “un verdadero amigo del... Estado de Israel”, que “reiteró su compromiso de una alianza entre Israel y Colombia que sea más fuerte que nunca”.
De la Espriella le correspondió en X: “Colombia restaurará y fortalecerá su relación con el Estado de Israel como nunca antes. Israel puede contar con Colombia como un amigo leal y un aliado firme”.
El jueves pasado (dos días después de la publicación del informe sobre niños y niñas masacradas en Gaza), el próximo presidente anunció que sostendrá una agenda institucional para fortalecer las relaciones bilaterales, centrada en cooperación contra el crimen organizado, intercambio de capacidades en seguridad, apertura de oportunidades comerciales y una relación estratégica basada en confianza, tecnología y “defensa de las democracias libres”.
Pie de página. El ataque contra Israel del 7 de octubre de 2023 fue perpetrado por Hamás (grupo al que no pertenecen niños ni niñas). El balance oficial del ejército israelí da una cifra de 1.195 muertos en total (36 eran menores). Hoy domingo, durante los ocho meses que lleva el celebrado alto al fuego, Israel ha llevado a cabo ataques aéreos casi diarios, matando a más de 1.000 palestinos, incluyendo más de 250 menores.