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Casi siempre, al tratar de entender el conflicto colombiano, concentramos la mirada en asuntos agrarios. Tantos libros y explicaciones nos han dejado la certeza de que la concentración tan grosera de la tierra y la violencia de las élites rurales en connivencia con sectores del Estado están en el corazón de los problemas. Esto es cierto y sin embargo nos ha llevado quizás a mirar la ciudad con alguna ligereza. En este año que cierra y también en los inmediatamente anteriores, la violencia estatal contra cientos de jóvenes que salieron a protestar en las calles hizo que se hablara de “la llegada de la violencia a la ciudad”.

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luis(89686)27 de diciembre de 2021 - 03:33 a. m.
Este tipo de política de estado sin importar quien lo dirige es la que hay que cambiar.
Hernando(roc6d)27 de diciembre de 2021 - 12:52 a. m.
Los policías disfrazados de nazis departiendo en una academia de la institución, no representan una parodia, los hechos que usted describe, demuestran que se trata de una realidad cruda y apabullante a la que hay que oponerse con firmeza Su denuncia es ya un paso importante.
Alberto(3788)26 de diciembre de 2021 - 11:32 p. m.
Magnífica columna.
Blanca(66976)26 de diciembre de 2021 - 08:42 p. m.
Cuantos años de derecha por las familias que se creen dueñas de este país?
Igor(19369)26 de diciembre de 2021 - 06:17 p. m.
Los analistas de izquierda, no son capaces de manejar todo el contexto en un problema específico. Cuanto Tatiana dice que los policías salieron a matar civiles, olvidando los ataques previos de los que fueron víctimas, es como cuando se habla del homicidio intrauterino, los progres son incapaces de aceptar que el óvulo fecundado es un ser humano. Hay sectarismo en sus ideas, nada que hacer.
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