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Córdoba y el futuro común

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Tatiana Duplat Ayala
19 de febrero de 2026 - 05:06 a. m.
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Córdoba agoniza bajo el agua. En un solo día llovió más que en varias semanas y el sistema hídrico no pudo contener tanta fuerza: los ríos se desbordaron y gran parte del departamento quedó inundada. Son más de 70.000 familias afectadas, más de 250.000 personas damnificadas, miles de viviendas destruidas y más de 7.000 personas evacuadas hacia albergues improvisados. A la tragedia humana se suman miles de hectáreas de cultivos perdidas, la economía campesina devastada y la muerte de animales que eran sustento de numerosas familias.

La respuesta institucional fue inmediata: evacuaciones coordinadas por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, operativos de la fuerza pública, distribución de alimentos y agua, brigadas médicas, apertura de albergues temporales y el apoyo de organizaciones como la Cruz Roja Colombiana. Aún así, no alcanza.

Mientras los dirigentes discuten responsabilidades y la respuesta oficial avanza con dificultad, la solidaridad emerge. En Caño Viejo Valparaíso, corregimiento de San Pelayo, cientos de familias permanecen con el agua dentro de sus casas. En medio de la tragedia hay vecinos que comparten lo poco que queda, ayudan a evacuar a los más vulnerables y resisten juntos la creciente del río. Allí, donde la ayuda tarda y el Estado apenas alcanza, son las propias comunidades las que sostienen la vida, organizan refugios improvisados y convierten la tragedia en un acto colectivo de cuidado y resistencia.

Lo que ocurre en Córdoba no es un episodio aislado. Las lluvias extremas son cada vez más frecuentes y el cambio climático ya no es una advertencia sino una dura experiencia cotidiana. Mientras quienes pueden impulsar transformaciones de fondo se deciden a aceptar esta nueva realidad, que crece y se desborda sin control, lo único que podemos hacer es crecer también en solidaridad. Está claro como el agua: el futuro será común, o no será.

@tatianaduplat

Tatiana Duplat Ayala

Por Tatiana Duplat Ayala

Historiadora de la Universidad Javeriana y doctora en Historia egresada del Programa de Paz y Conflictos de la Universidad de Granada. Cursó el Ciclo Básico de Estudios Musicales con énfasis en violonchelo en la Universidad Nacional de Colombia. Cuenta con amplia experiencia en la implementación de proyectos de cambio social y construcción de paz
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Mario Giraldo(196)Hace 8 horas
Cordoba y Sucre son un gran humedal cuya población vive en los planos de inundación de tres grandes ríos. Nada nuevo que terminen con el agua hasta el cuello en epoca de lluvias y comiendo polvo en la de verano. Estamos en los tiempos de cambio climático, la emergencia es ahora la nueva realidad. Hora de reubicaciones permanentes. Reconstruir es un error.
Atenas (06773)Hace 16 horas
Tati, tales tragedias son recurrentes en el país, lamentable/. Pero en este caso dos cosas repudiables han pasado a la vera de esa desdichada vida q’ en Cordoba llevan los damnificados: Una, q’ mientras las inundaciones crecían y las advertencias estaban prendidas, el ojisapo se divertía con una mozuela/lo en la Gorgona; dos, q’ USA ofreció oportuna ayuda y desde el alto gbno fue desechada, informó la revista Semana. Y por más q’ lloremos, así no hay cuándo, Tati.
  • Astrid Vallejo(60305)Hace 10 horas
    El horrible atenas-caligula ha pontificado. Puahh
Gvbnllnh. Bvc. Nm. N jn(98086)Hace 16 horas
Dónde está algún petrista que hoy esté mejor que hace cuatro años? No existe. El deterioro causado directamente por el petro nos afectó a todos.
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