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Así patrullaron Tola y Maruja por Santa Marta

27 de septiembre de 2026 - 12:05 a. m.

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Tías, vengan y me acompañan que voy a patrullar las calles de Santa Marta y voy a pescar traquetos, y el que no se rinda se va de bolsa -nos dijo el presidente Tigre entregándonos dos boquitoquis.

Y tengan estos chopos por si hay candeleo -y nos entregó par de revólveres que nosotras le devolvimos de una-. ¡Ni riesgos Abelardo Gabriel, nosotras no nos gustan los fierros!

Salimos a la calle desierta por el paro armao que impusieron Los Pachenca, también conocidos como Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, que se llama así porque su líder Hernán Giraldo “conquistaba” niñas.

Ni un alma en la calle, solamente Abelardo, nosotras y un tipo de la DEA que nos enseñó a decir “narcos sanababiches” y que insistía en buscar un puesto callejero pa comer butifarra con bollo.

Tías, por si hay voleo y nos toca dispersarnos estos son los códigos pa hablar por boquitoqui: yo soy Tigre y ustedes “sombrilla uno” y “sombrilla dos”, y esta es la “operación casting”.

¿Operación cástin? -preguntamos intrigadas-. La puse así porque seguramente después de esto me llamarán pa que protagonice el próximo Agente 007… seré el primer Yéins Bond colombiano.

A ver tías, probemos los boquitoquis: hundan ese botón rojo y hablen cualesquier cosa. Sombrilla uno llamando a sombrilla dos, cambio -dijo Tola-. Aquí sombrilla dos, cambio -dije yo-. ¿Qué vas a hacer de almuerzo?, cambio.

Seguimos caminando por la noche íngrima y al doblar una esquina nos topamos con un habitante de calle que rebuscaba en la basura. Abelardo lo puso manos arriba: ¡contra la pared! -le ordenó con su voz de barítono afónico.

El Tigre se puso guantes y tapaboca y requisó al pobre indigente. Soy el presidente de Colombia y yo mismo voy a limpiar este país -bramó el Tigre. ¿El presidente? -dijo el limornero emocionao-. ¿No tiene un puestecito pa mí? Abelardo lo miró fijamente y le dijo: ¿Sabes algo de pensiones?

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En ese momento llegó una patrulla de la policía: ¡Presidente, tenemos ubicado un objetivo! Nos montamos al carro y llegamos a una casa, tumbamos la puerta y Abelardo encabezó el allanamiento.

Entramos al dormitorio del objetivo y el Tigre prendió la luz y gritó ¡Viva Cristo Rey! Un tipo y su mujer se levantaron asustaos y Abelardo les ordenó: ¡Al piso bocabajo!

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Oímos el llanto de un bebé y un policía lo trajo en brazos de otra pieza. Nos fuimos pa la sala: una casa humilde, seguramente bajo perfil pa ocultar la fortuna. Abelardo les leyó sus derechos y de pronto el detenido se quedó mirándolo y le dijo: ¿Usté es el Tigre?

Abelardo asintió con orgullo y el tipo le dijo: Hubiera avisao, presidente, pa recibilo con papayera…¡Mija, él es el Tigre! La mujer se incorporó maravillada, cogió el celular del nochero y dijo: Presi ¿nos puede regalar una selfis?

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La pareja se acomodó con el bebé en brazos y se tomaron la foto con un Abelardo radiante, lanzando besos y haciendo el firmes por la patria con una mano y la V de la vitoria con la otra.

En esas dentró un policía: ¡Presidente, nos equivocamos de casa! Salimos empitaos, no sin antes el Tigre comprometerse a ser el padrino de bautizo del bebé, que se llamará Kevin Asdrúbal.

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¡Tigre! -le gritó el tipo cuando ya Abelardo estaba sentao en la patrulla-. ¿No tiene algún puestecito pa mí, que llevo todo el año de balde? Abelardo sacó la cocorota por la ventanilla y le dijo: ¿Sabes de pensiones?

Lo que le diga es mentira, presidente -dijo el hombre-. Pero si quiere yo me le mido a presidir la Andi…

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