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Tola, te noto preocupada, ¿qué te pasa? ¿Tu candidato sigue en la inmunda en las encuestas? No boba, yo esta vez no voy a sufrir por quién gane ni le voy a hacer fuerza a nadie.
Estoy aburrida vos Maruja porque mi nieto Chayán Darío se me perdió la semana pasada y volvió lleno de pulgas y con principios de sarna.
A ver Tola, barajámela despacio: ¿tu nieto se te perdió y apareció pulguiento y sarnoso? Sí Maruja, es que Chayán resultó quizque Therian.
¿Terian? ¿Qué es eso? Es un embeleco de los muchachos que se creen perros. Eso viene de teriontropía: del griego therion que quiere decir “bestia” o “animal” y anthropos que sinifica “humano”.
Entonces cuando menos pensamos Chayán resultó andando en cuatro por la casa y ladrando y miándose en los rincones y esculcando la basura y güeliendo todo.
Hacé de cuenta un perro: se subía a las camas, me desbarató dos almuadas, se ruñó las patas de los tabretes y me quebró las porcelanas de la mesita de centro.
Y figurate que antier lo saqué al parque a que hiciera sus necesidades y se agarró con un rongüeiler y le pegó severa revolcada y lo mordió y lo mandó pa urgencias.
¿Quién mordió a quién? Chayán al rongüeiler. ¿Y fue que lo sacates sin bozal? Yo qué me iba a imaginar Maruja que se iba a encender con un perro de verdá… por eso lo saqué sin correa.
Entonces le grité: ¡Chayán, upa pa la casa! Pero si antes de humano no obedecía ahora de perro sí que menos… Y pa completar, pasó una perra en calor y Chayán salió detrás.
Y lo perseguí y Chayán pasó corriendo la calle y un carro le pisó la patica y entonces lo cogí cargao y ningún bus me paraba porque estaba chorriando sangre.
Oiga pues: en la veterinaria no me lo quisieron recibir porque no tiene Sisbén, y arranqué con él pa la Nueva EPS y tampoco lo atendieron quizque porque no estaba afiliao.
Entonces lo llevé donde un curandero ancestral y le cosió la patica y le tuvimos que poner cuello isabelino, ese que parece una lámpara, pa que no se lambiera la herida.
Pero Tola, te tocó pasar las verdes y las maduras con ese muchachito… ¿o animalito? Vea pues, los adolecentes se embobaron. Claro que yo sí prefiero eso a que esté metido de “joven Cabal”.
En la casa nos resinamos a que se crea perro y le compramos collar con el nombre y lo vacunamos y lo desparasitamos y le dimos la pastilla contra las garrapatas.
Y es muy inteligente: da la patica, se hace el muerto, me trae las chancletas… y los domingos por la mañana reconoce cuando tocan el timbre los evangélicos y les gruñe.
Pero no deja de ser un encarte pues no lo podemos dejar encerrao en la casa porque se deprime y nos destruye los muebles, y cuando lo sacamos no hace sino güelele el rabo a los perros.
Ayer lo saqué a sus cosas y salió detrás de una perra y me arrastró y me tumbó… y la mamá no lo deja capar todavía con la esperanza que se le pase la pendejada.
Yo siendo vos Tola lo llevo a la perrera municipal pa que escarmiente. No Maruja, no puedo porque ya me comprometí con unos apostadores pa que pelee con un pilbul.
Eso de creerse un animal como que está de moda, vea: Abelardo se cree un tigre, Petro se cree un jaguar, Roy se cree un camalión, Viqui se cree Gaviota y Paloma gavilán.
Yo sí he pensao en meter a Chayán al manicomio, pero entonces ¿quién cuida la casa?
Y mientras nos entretienen con los terian, siguen borrando a Gaza.
