Anoche, después de untale rila de gallina en la cocorota al presidente Petro pa que le crezca ligerito el pelo, Tola y yo nos dirigimos a la cocina dispuestas a descansar.
Nosotras dormimos en la alacena, costumbre que cogimos desde el gobierno del exsubpresidente Duque pa vigilar que no asaltara el mercao (se comía el Milo a puñaos).
Y cuando íbamos por el corredor más penumbroso nos salió un espanto: el excanciller Álvaro Leyva, que fantasmea por los pasillos de Palacio como alma en pena.
¿Qué hace a estas horas levantao, dotor Leyva? -le dijo Tola componiéndole el cuello de la piyama. Dando una caminaíta pa descansar de tanta leedera, tías.
¿Y qué anda leyendo pues? Cuente a ver. Estoy repasando el acuerdo de paz que firmaron Santos y las FARC, tías, y estoy descubriendo unos puntos inéditos: el gobierno puede decretar una constituyente.
Pero Santos dice que no, dotor Leyva. Ese Chuky ni siquiera leyó el Acuerdo, tías. Bueno, ahí sí le damos la razón a Santos -dije yo-, ese mamotreto tuquio de lenguaje incluyente no se lo leía ni el que lo firmó.
Y vean este otro párrafo -dijo el dotor Leyva soliviando el testo del Acuerdo, que traía arrastrao en una carretilla: un mastodonte más grande que los diretorios telefónicos de antes.
Le tuvimos que ayudar a sostener el mamotreto pa que pudiera leer, pero empezó a buscar las gafas por todos los bolsillos de la piyama y entre los calzoncillos, hasta que cayó en cuenta que las traía puestas.
Oigan pues tías: El presidente o presidenta o transpresidente a quien le toque implementar el Acuerdo y lo haga trizas será condenado a ser un disyóquey o disyócay en fiestas de jóvenes Cabal.
Y este otro parrafito: El presidente o presidenta o transpresidente que reciba el Acuerdo vuelto trizas tendrá derecho a reelegirse hasta dos veces, pero, eso sí, su contrincante será el Presidente Eterno.
Eso nos parece muy galleta, dotor Leyva: un debate presidencial entre Petro y Uribe sería una berriondera, y que Uribe diga: Hijitos, el país no puede volver a las garras de este peludo (a propósito, ayer el pelo le creció un nanómetro, según el Dane).
Esta relectura del Acuerdo trae más sorpresas, tías, párenle bolas: En caso de que alguna periodista enemiga del Acuerdo llegara a la presidencia impulsada por X o Y revista, de ninguna manera su vicepresidenta podrá ser Salud Hernández.
Otro artículo: Los integrantes e integrantas del Secretariado de las FARC serán jubilados y jubiladas por Colpensiones, tendrán mesada 15 y podrán usar los baños turcos del Club de Oficiales.
Miren este, tías: En caso de que llegare a la jefatura del Estado un presidente o presidenta o transpresidente de izquierda y decida someterse a un injerto de “folículo piloso”, este tratamiento será costeado por la UNGRD.
Y este otro: Si llegare al poder un gobierno progresista después de saltarse los topes de financiación de la campaña, el presidente podrá revivir la embajada de la FAO para lo que sea menester.
Ah, pero ese acuerdo fue muy cositero -dijo Tola entregándole una bebida de valeriana al dotor Leyva-, demasiao detallista, con razón resultó tan largo y maluco de leer.
Tuvo en cuenta todo, tías, oigan: Si alguno de los firmantes llegare a recibir el premio Nobel de Paz, el monto del premio se repartirá por partes iguales y cada firmante pondrá el millón para la vaca paisa.
Y miren esto, tías: A los guerrilleros que no participaren de este acuerdo, como los chusmeros del ELN, se les instalarán mesas de negociación para blablablar.
Ñapa: Dotor Leyva, de parte de Dios Todopoderoso ¿qué quiere? ¡Una constituyente! Dotor, lo que necesita sumercé es un recostituyente…
Posdata: Duele Gaza. (Ver)