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Hoy invitamos a desayunar al ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, pa felicitalo por el negociazo que hizo de poner a Ecopetrol a comprar a ISA.
Ole Jose —le dijo Tola—, ¿eso no es como pasar plata de un bolsillo pa otro? Sí, tía, tiene toda la razón, los economistas llamamos esta operación the return of the fool: la vuelta del bobo.
Y comentan que Ecopetrol compró muy cara a ISA —dije yo. Sí, tía, es cierto: ISA tumbó a Ecopetrol, pero ya pusimos en conocimiento del fiscal Barbosa ese tumbis.
Ve Jose, ¿y qué piensan hacer con el platal que dentró por la venta de ISA? Muy sencillo, tía: esa plata la usa Ecopetrol pa pagar el préstamo que le hizo el Banco Agrario pa poder comprar a ISA, y el Banco Agrario coge la misma plata y cubre el sobregiro que tiene con el Banco de la República.
¿Y el Banco de la República de dónde sacó la plata, Jose? Imprimió billetes, tía. Pero chito, calletanas, esto no se puede saber porque es confidencial, como el precio de las vacunas.
Vos sos un berriondo, Jose, hacer toda esa voltereta pa quedar como un príncipe —dijo Tola sirviéndole más cacao. Ah, entonces pa qué estudiamos, tía —dijo el ministro todo creído.
¿Y dónde fue que sumercé se graduó de economista, Jose? —le pregunté. En realidad no terminé la carrera, tía: hice cuatro semestres en la San Marino.
En esas dentró como un ventarrón la ministra TIC, Karen Abudinen, blanca como una paré, y sin saludar siquiera nos la soltó: ¡Brutas, boté $70.000 millones! ¿No los dejaría por aquí?
No Karencita, no hemos visto nada. ¿De qué color era el paquete? No, tía, los tenía en la billetera y no la encuentro, pensé que la había dejado olvidada en esta casa.
Pues si dejó la billetera descuidada, llórela mijita, porque en este palacio desfila mucho congresista indelicao y las cosas mal puestas no dan un brinco. Pero Karencita, ¿sumercé ya buscó en su casa?
¿O sería que la dejó en alguna chaqueta o en una cartera o en cualesquier gaveta del chifonier? ¿Buscó debajo de las camas? ¿En el colchón? ¿Le esculcó el bolso a la empleada? ¿Se la sacarían en el Trasmileño?
O fue que algún cagoncito sobrino suyo cogió esa plata pa mecatiar, los muchachos son muy necios. Reviente cabeza Karencita a ver dónde estuvo la última vez. Ah, ya, tía: estuve en Cambio Radical.
¿Y de quién sospecha, mija? No sé, tía... pensé en Richard Aguilar, pero él no pudo ser porque está encanao... Kiko Gómez tampoco, por la misma razón, y Oneida está volada. Quién sabe quién sería el vivo.
Pues a mí me parece bobada poner el denuncio —dijo Tola—, es una perdedera de tiempo... Yo de usté, Karencita, iría derechito donde el Indio Amazónico pa que le diga quién fue.
Lo que me duele es que esa platica la tenía destinada pal internet de los niños campesinos —dijo Karen con un taco en la garganta—. Qué pesar, esos muchachitos se van a perder los memes de Duque.
Pero bueno, Karen Cecilia, no te pensionés, veamos el lao positivo de que los niños del campo se queden sin guaifai: no van a conocer los trinos de María Fernanda Cabal, ni van a saber quién es La Liendra, ni verán la revista Semana ni a Tola y Maruja en Only Fans...
Ñapa: Óscar Iván Zuluaga está en vueltas de notaría pa quitarse el Iván.
Ñapita: Quizque la empresa que birló los $70.000’000.000 del TIC aparece como Uñón temporal.
Payola: Una delicia de humor sosegado el libro “Caído del zarzo,” del inolvidable caricaturista y escritor Elkin Obregón. Pedidos: tienda.universocentro.com
