El presidente Tigre nos llamó por el boquitoqui: Tigre a sombrilla uno, ¿me copia? Cambio… Aquí sombrilla uno, erre, cambio. Tías, vengan ya mismo a mi despacho, cambio y fuera.
Dentramos saludando a según la orden en Palacio: con la mano estirada en la sien y gritando ¡firmes por la Patria, viva Cristo Rey! El que no salude así pierde tigre-puntos y peligra ser desnombrao.
Tías, hagamos una lluvia de ideas pa regular las protestas… La zurdamenta no demora en hacerme invivible la república y no me pueden coger con los calzones abajo.
Primero, quiero que me cuenten si ustedes han participado en marchas de protesta. Claro que yes, Tigre -dijo Tola-, sumercé sabe que nosotras no nos perdemos una movida de catre. Pa noveleriar estamos solas.
Vea, estuvimos en la gran marcha del “estallido” contra Duque, pero no propiamente protestando sino vendiendo bonáis y Vive100 -dije yo-. Y también estuvimos en una marcha antiimperialista, tampoco protestando sino vendiendo banderas de Estados Unidos y fósforos. ¡Qué machete!
Tías, ¿cuáles medidas debo tomar para controlar las protestas zurdas que se me vienen pierna arriba? -dijo Abelardo mientras revisaba en un espejo la pulcritú de su barba-. Las oigo.
Lo primero Tigre es que los que vayan a salir a protestar se inscriban en una aplicación que se llame MiProtestaMilagro -dijo Tola- y que reclamen una escarapela con foto en el CAI de su barrio.
En esa inscrición deben apuntar los datos de un codeudor con propiedades que responda en caso de daños a terceros y una constancia de que tienen EPS o prepagada que cubra prótesis ocular.
También se le debe esigir a la gente que vayan debidamente vestidos: pantalón aplanchao, camiseta de la Seleción, cachucha con el letrero bordao “Si Dios conmigo quién contra mí”, mocasines… medias (opcional).
Que la marcha la encabecen Los Caballeros de la Virgen y que a los manifestantes se les lancen bombas de humo… pero de incienso.
Escoger con anticipación las paredes autorizadas donde se escribirán los grafitis (aprobados por la ministra Ilva Myriam) y que se pinten con aerosol lavable… Y que el diretor del Istituto Caro y Cuervo revise la ortografía de las pancartas y corrija las palabrotas de las consignas.
Que la venta de banderas, vuvuzuelas, agua, mantecaos, mazorcas… ron Defensor, sean franquicia esclusiva de la fundación de la primera dama misiá Analú… y que pa los manifestantes feos sea obligatoria la capucha.
Las papas bombas deben de ser cocinadas, y los marchantes podrán jugar con los policías a piedra, papel y tijera.
Los sindicatos que quieran marchar contra el gobierno podrán postularse ante un comité evaluador compuesto por monseñor Ordóñez, el senador Enrique Gómez y el periodista Felipe Zuleta. Los escogidos podrán marchar previo el pago de una fianza.
Si la protesta pasa por un templo católico, una sinagoga, una mezquita o un garaje evangélico los manifestantes se descubrirán la cabeza y se santiguarán.
Ojo, tías: que salgan armados solamente los ciudadanos con salvoconducto, de modo que si los vándalos progres infiltran la protesta se les dispare con balas de pintura roja, de un rojo sangre fluorescente que los asuste y los rumbe juiciocitos para la casa.
Tigre, ¿y cuando la manifestación llegue a la Plaza de Bolívar qué artistas ponemos en la tarima? Muy sencillo: que amenice la tuna del Opus Dei, y al padre Chucho lo colocamos de animador. ¡Jodaaa, cipote marcha… erdaaa!
Ñapa: Oites Tola, ahora veremos al pobre Bruce MaMaster desempleado: Andi pa’rriba y Andi pa’bajo…
Ñapita: Lista la ANDI, voy por la DIMAYOR: Abelardo. ¡Aplaudan!
Ñapota: Presidente Abelardo, porfa no nos quite el 4×1.000… ya le tenemos cariño: lo vimos crecer desde que era el 1×1.000.
No olvidemos a las víctimas del terremoto…