Hoy principiamos el día con bochinche pues nos dio mucha piedra cuando fuimos a buscar los dulces que teníamos escondidos pal Jalogüin y no estaban donde estaban.
Bombombunes, confites, gomitas, supercocos, turrones, masmelos, arrancamuelas, panelitas, cocadas, bocadillos, chupetas, borrachitos, caramelos, estiraos... todo desapareció. Y adivinen quién era el principal sospechoso.
El mismo que viste y calza: Iván Duque. Tola le hizo el reclamo: Muy mal hecho que te haigás mecatiao los dulces de los niños... Ajualá te dé cólico por angurriento, gordiflón.
Ivancito, como buen uribista, negó todo y culpó a Petro, pero lo sapió la lengua enrojecida de anilina, los cachetes enmelcochaos, las manos pegachentas de nétar y las envolturas en los bolsillos.
Entonces nos tocó improvisar y coger un atao de panela y machucalo pa repartir los pedacitos entre los pelaítos, que desde muy temprano se pegaron del timbre de Palacio.
El primer niño al que le abrimos nos descrestó: ¡Caramba, berriondito, te lucites con ese disfraz de Drácula! ¿Te lo hizo tu mami o te lo compraron? Soy Óscar Iván Zuluaga -contestó el precandidato muy serio-, y tengo cita con el presidente.
Enseguida empezaron a llegar más niños: Alejandrito Gaviria disfrazao de independiente, Enriquito Peñalosa disfrazao de Centro, don Rodolfo Hernández disfrazao de milenial, Palomita Valencia disfrazada de persona cuerda y María Fernandita Cabal horquetiada en una escoba, disfrazada de ella misma.
A todos les dimos su terrón de panela, menos a don Rodolfo, que le dimos sobrecitos de estevia. En esas apareció César Gaviria disfrazao de liberal y trayendo de la mano a su retoño Simoncito, pero no quisieron recibir panela y pidieron mejor un ministerio.
Llegaron también el fiscal Barbosa disfrazao de imparcial, la procuradora Cabello disfrazada de ecuánime, el defensor del Pueblo disfrazao de diligente, el contralor disfrazao de neutral y el registrador disfrazao de incorrutible.
Y cuando se nos acabó la panela y nos disponíamos a cerrar la puerta aparecieron una tracamanada de parlamentarios gobiernistas gritando: ¡Triqui triqui Jalogüin, mermelada para mí!
El timbre siguió timbrando, pero como ya estábamos líchigas de dulces, solamente nos asomamos por el balcón a ver quién diablos era: Dilian Francisca disfrazada de Caterin Ibargüen, saltando charcos.
Después sentimos un alboroto y vimos que venía el ministro Molano sin camisa y con sonrisa de Mona Lisa: estaba disfrazao de alias Otoniel... Y la vice Marta Lucía lucía un disfraz de fantasma.
Detrás de Molano llegó un tipo de sombrero vueltiao y guayabera hablando con acento corroncho y diciendo que el presidente Duque era su hermano: Tola me dijo que estaba disfrazao de Ñeñe.
De la esquina de la catedral salió un niño andando de p’atrás y alcanzamos a oír que alguno de los patos noveleros dijo: ¡Está disfrazao de Duque en las encuestas!
Tola brincó del susto cuando de la nada salió un cuerpo caminando sin cabeza y el tronco ensangrentao, yo solté la carcajada y le dije: Boba, es un disfraz de Ley de Garantías.
Uno de los desocupaos que estaba en la calle soperiando los disfraces nos señaló y gritó: Ey, ñeros, miren ese par disfrazaos de Tola y Maruja... igualiticas de viejas y espantosas.
Un chinche se cebó del timbre y le tuvimos que abrir: Mijito, ya no hay confites -le dijo Tola-. ¿Y almendras no tienen? -preguntó el cagón-. Eso era cuando Santos -dije y cerré y tranqué.
Se nos ocurrió entonces disfrazar a Ivancito de alcancía pa que saliera a recoger dulces: lo empelotamos y le pintamos una ranura en la espalda... Quedó divino.
Ñapa: Otoniel, antes de extraditarlo ¿cuál es su último deseo? Que me juzgue el fiscal Jaimes.
Payola: nuestros sobrinos de El Águila Descalza estrenan en Bogotá su chou “Coronavirus, una obra viral”. Dentren ya a boletaenmano.com