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Berrionditas, el otro domingo no aparecimos en este querido rincón porque estamos briegando a sacar un descanso, pero este país no deja. Colombia no le da vacaciones al chisme.
No nos interesa el contenido político de este pantanero que armó el hijo calavera del presidente. Nos intriga es la chismografía de Nicolás y sus dos barbis.
Los letores que no les guste el chisme bien puedan cambiar de colunista. Este periódico tiene colaboradores muy serios y agudos. Peguen pallá.
“Te chucé” dice Nicolás Fernando. “Nicolás se cree la verga” dice Daysuris del Carmen. Dos frases con una carga libidinosa que ya se quisiera el libretista Gustavo Bolívar.
Hablando de Bolívar, Tola y yo le dijimos que estamos dispuestas a votar por él pa alcalde de Bogotá siempre y cuando prometa “tetas y paraíso pa todas”.
Este merequetengue de Nicolás y sus enredos da pa una telenovena de Bolívar o pa una tragedia de Chespier: el hijo le clava el puñal al taita y enseguida se lo hunde a la madrastra.
Este podría ser el libreto: Dalila (Daysuris) emburundanga a Sansón (Nicolás) y lo trasquila, quitándole toda la fuerza. Sansón Nicolás se pone furioso y tumba los pilares de la Casa de Nariño: ¡Mueran Sansón y todos los filisteos!
Otro argumento sería: el malvado Uribe sabe que el guerrillero Petro está en la cárcel y que su mujer espera un hijo. Al momento de nacer la criatura, el villano Uribe entra al hospital y cambia el bebé por un infiltrao del Centro Democrático.
Pero no nos burlemos del dolor de un papá que visita a su primogénito en el calabozo y el hijo lo rechaza. ¡Qué acíbar tan amargo en el pecho!
Nos interesan son los titulares: “Nicolás se fue a Punta Cana con Laura Ojeda con 90 millones que yo le di”, dijo Day. ¡90 palos! Y los Nadies que arrancamos pa Melgar con lo de la flota y diez mil pa fresquiar.
La realidá colombiana da rabia pero también invita a soñar: qué hacer con 90 millones un fin de semana en la playa. Uno podría pagar una negra masajista por cada parte del cuerpo.
El mero pie podría tener tres masajistas: una pal antepié (donde uno se empina), otra pal mediopié (la parte de las cosquillas) y otra pal retropié o jarrete.
Pa los dedos de cada pie se necesitan cinco masajistas: el dedo gordo, los otros tres y el meñique. Paréntesis: nos parece discriminativo decir “dedo gordo” y proponemos “dedo XL”.
Uno con 90 melones en el mar puede comprar las cocadas que le provoque, todas las gafas y collares y sombreros, todos los coteles de ostras, todos los coco-locos y hacerse trencitas hasta en los sobacos.
También puede pagar un grupo vallenato que toque la canción del maestro Alfredo Gutiérrez:
Con dos mujeres la vida es dichosa (o sabrosa)...
Aunque alguna de las dos revienta.
Y si una se pone rabiosa...
La otra se pone contenta… ¡Ay hombe!
Vos con 90 bullucos de millón en la costa podés pagar mojarras a lo que te pidan, dar propina al que te salude y hasta comprar toda la edición del libro “La costa nostra”.
A propósito, en un mensaje Ales Char le dice a Day que le mandó “5 puntos”. ¿Ales le está regalando sus puntos Éxito a Day? ¿Los puntos se refieren a la cirugía que se quería hacer ella? ¿Ales está derrochando los puntos del Junior?
Grafitis: Remolacho parece criado por Uribe.
Ñapa: Quizque Nicolás dice que no está traicionando al papá porque Gustavo en realidá no lo crio. Padre no es el que engendra sino el que cría.
Ñapita: Quizque Daysuris está reclamando su derecho al buen nombre.
