Anoche nos llamó la vice Marta Lucía y nos pidió el favor que fuéramos al Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería, porque iba a trabajar hasta tarde y le daba culillo quedase sola.
Me tengo que trasnochar porque Claudia Blum dejó esta oficina manga por hombro -nos dijo Martica-. Aquí entre nos, tías, qué Morticia tan vaga: trabaja más una pala empeñada.
¿Morticia? -preguntamos en coro. La mamá de La Familia Addams. Es que cuando Claudia se posesionó la vistieron y la maquillaron haga de cuenta Morticia, toda vampiruda, y ese fue el sobrenombre que le pusieron los empalagosos de tuiter: Doña Morticia.
La vice nos confesó que le da cutupeto permanecer sola en el Palacio de San Carlos porque es un edificio más viejo que la panela y tiene su propio fantasma: cuentan que se aparece Bolívar empelota y se tira por la ventana.
Tola y yo fuimos las que animamos a Martica a desistir de su aspiración presidencial, que no le traería sino amarguras, empezando porque le van a restregar per sécula lo de su hermanito traqueto.
Ay, Marta -le dijo Tola-, siquiera te mamates de ser candidata. Pensá que estuvieras en un debate presidencial y que de pronto el gamín de Petro saque una sábana blanca con dos güecos y se la ponga y te asuste por detrás: ¡buu!
Bien hecho lo de renunciar a tu sueño, Martuchis -agregué yo-, porque la campaña que te esperaba sería un gólgota. Te iban a sacar en cara que fuites parte de este desastre y que tu padrino es Pastrana.
Vos te figurás Marta bendita a los machistas diciendo que si te caítes de una simple silla de auditorio, cómo será el guarapazo si te caés del Solio de Bolívar, que es más alto.
Y otra cosa, Martica: te hubiera tocao medirte con Paloma Falencia, Nieto Loaiza y Paola Holguín. ¿Cierto que te imaginates debatiendo con Paola y te dio cosita?
Es que te esperaban ratos muy aburrilandia, Marta por Dios: ¿Sí o no que te dio jartera tener que compartir set de televisión con Fico, Char y Quique? ¡De la que te salvates, ole!
Y no nos digamos mentiras, Martina: sacarías poquitos votos porque la gente no te cree capaz de coger las riendas de este potro corcoviador, y por eso no le piden la renuncia a Duque.
Pero mirale el lao bueno a tu decisión de ser cancillera, Marteja: te vas a ganar dos sueldos muy carnudos, más que si fueras presidenta, y lo mejor: vas a tener dos fiestas de Amor y Amistá y dos despedidas de año.
Claro que también da guayabo que perdamos una candidata como vos, Martiña, mujer de quilates que se preparó toda la vida pa ser presidenta y llega este desgobierno y la hunde.
Tías, muchas gracias por acompañame en este palacio tan miedoso -dijo la vice mirando pal oscuro-. Bueno, a lo que vinimos: necesito ideas pa borrar la mala imagen de Colombia.
Uy Marta, yo veo muy de parriba esa tarea -dijo Tola-. Nuestra fama es de narcos, caínes de líderes sociales y campeones en desigualdá, somos el único país con reforma tributaria en plena pandemia y el único que le dijo No a la paz. Somos caramelo escaso.
No te queremos desinflar, Martica -rematé yo-, pero nos parece más fácil que le cambiemos el nombre a Colombia.
Grafitis: Nos están matando: Iván Márquez.
Ñapa: Vicepresidenta, ¿entonces quién tiene la culpa del paro? Les digo el milagro pero no el Santos.
Ñapita: Titular para cuando la canciller haga su gira por la Unión Europea: “Un fantasma recorre Europa”.
Payola: Hoy vamos pa la CuchiMarcha...