Puritanas cuchachas,
Soy una actriz porno colombiana indignada con el alcalde de Cartagena por su alcaldada de cancelar el congreso de pornografía. Esta medida es de una mojigatería subida y vulnera el derecho al trabajo de las chicas que, como yo, nos desnudamos para poder comprar ropa. ¿Ustedes qué opinan, queridas beatas?
Atentamente,
Chicho Lina
Querida culipronta,
Por su letra vemos que nos escribió en plena ¡acción! Tola y yo estuvimos en la inaguración de ese tal congreso de pornografía y nos encontramos con el pastor Arrázola (él estaba afuera, sabotiando).
¿Cómo fuimos a dar allá? Todo comenzó con una llamada de Tola: Maruja, figurate que le encontré a mi marido Ananías una boleta pa una cosa toda rara en Cartagena. Esculcale al tuyo pa ver si piensan ir juntos.
Preciso: Perucho tenía entre la relojera del pantalón una boleta pal mismo jijuemadre congreso. Entonces Tola y yo, el día que viajaban los dos asquerosos, les pusimos en las coladas pastillas pa dormir y arrancamos solas pa Cartagena. Con las boletas.
Cuando llegamos al Centro de Convenciones nos dieron un cotel de bienvenida que llevaba chontaduro, borojó, chuchuguaza “y una pizca de viagra”. Y enseguida nos hicieron quitar la ropa.
Nos sentíamos muy raras en brasieles y naguas, pero teníamos curiosidá de ver lo que se estaban perdiendo Ananías y Perucho, seguramente ya dispiertos y embotaos por la sobredosis de soníferos.
Estaba a punto de empezar la conferencia “Pornografía y Pornocorrupción” y Tola y yo corrimos a buscar silla. Cuando nos sentamos Tola pegó un berrido ¡ay!: se había sentao encima de un vibrador. Quién sabe cuál elevada lo dejó prendido.
La conferencia estuvo muy interesante porque el orador hizo una comparación entre la pornografía y la corrución, y nos preguntó que si nos parecía muy bonito que nuestros niños y adolecentes vieran noticias políticas en horario familiar. Nos dejó calladas.
Que la corrución y el porno se parecen, pues en las dos hay una pareja: el corruto y su mujer, que se hace la boba mientras compra joyas con la plata maldita. Y también se arman tríos, con el abogao. Y orgías, como en el “carrusel” de la contratación.
En la corrución, como en el porno, hay posiciones, por ejemplo la del misionero, más conocida como “Bula”, que consiste en la misión de entregar un millón de dólares pa la campaña de un presidente, que después se “abrirá de patas” en las licitaciones.
Además, subrayó el conferencista, en la corrución también se busca estimular el punto G (gobierno), el osgarmo es cuando se vencen los términos, y todo comienza con un soplón o “garganta profunda”.
Muy bien organizao el congreso: repartían abanicos con forma de nalgas, los pasabocas eran con figuras maliciosas y la escarapela nos llegaba hasta las partes nobles. En las puertas de los baños decía: “Cachondas” y “Cachondos”. Todo muy temático.
A la salida nos topamos al secretario del Interior de Cartagena, Fernando Niño, que no lo dejaron dentrar con la disculpa infantil de que no podían ingresar niños. Charlamos con él y le dijimos que en Cartagena quedaría al pelo un congreso de Pornomiseria.
Tus tías que te quieren,
Tola y Maruja
Posdata: Versión de un trino de @ElBienhumorado:
-Trabajo en entretenimiento para adultos.
-¿Hace porno?
-No, cartones para bingo.
Payola: La casa de Tola y Maruja, Teatro y Museo de Caricatura (Bogotá), está en venta y el deseo es que quede en manos culturales. Info: 300 5716162.