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Ay, Maruja bendita, figurate que me dormí con el televisor prendido y cuando disperté estaban dando los tales Fuegos Olímpicos, y qué susto tan berriondo cuando vi quizque “Tokyo 2020”.
¡Dios mío -grité pa mis adentros- nos devolvimos al año pasao! Y me quedé paralizada en la cama, como en la Dimensión desconocida, malayando que nos tocaría volver a vivir lo del 2020, incluyendo el programa Prevención y Ación.
Y tan boba que en vez de levantame a comprobar en el almanaque, me empecé fue a paniquiar que otra vez me tocaría ver a Uribe “secuestrao” en El Ubérrimo, otra vez la autoentrevista en inglés del presidente Duque, otra vez Donal Tron...
Ve Tola, haceme la caridá y cambiemos de tema, que no me quiero imaginar lo que sería volver al 2020. Hablemos mejor de cosas más amables, querida, como el papel de nuestros deportistas en los Olímpicos.
Tenés razón y te cuelga, Maruja. Qué pereza hablar del senador Richar Aguilar y su papá Hugo: de tal palo tal astilla, hijo de tigre sale pintao, lo que se hereda no se hurta...
Oites Tola, uno se pregunta es: cómo han podido los santanderianos votar tres veces seguidas por semejantes joyitas. Definitivamente no hay malos políticos sino malos votantes.
Yo creo vos Maruja que los queridos pingos votan por la familia Aguilar es por puro miedo: ¿quién no le tiene miedo al que mató a Pablo Escobar y se le robó la pistola?
Quizque una vez Richar fue a visitar al taita en la guandoca y que Hugo le dijo, abrazándolo: Hijo mío, algún día toda esta celda será tuya.
Bueno, dejemos eso en manos de la Fiscalía (¿sí pillan la ironía?) y hablemos de nuestros deportistas, que son los que sacan la cara por este cocal llamado Narcolombia.
¿Has notao Maruja que la mayoría de nuestros deportistas son de origen humilde? Claro Tola, es que pareciera que la pobreza es el doping del deporte.
Desde que nace, el pobre tiene que desafiar su físico pa sobrevivir: el niño que carga mercaos en Corabastos será pesista, el mensajero de la farmacia, como el gran Cochise, será ciclista, el patinador de la oficina será patinador.
Los niños que huyen de las inundaciones serán los nadadores, los niños que salen desplazaos de Ituango serán los marchistas, los niños que corren pa que no les casquen serán los velocistas.
Cuando un colombiano pobre madruga pal trabajo le toca praticar boseo, karate y esgrima pa no dejase atracar. Enseguida bate los 100 metros pa alcanzar el alimentador y después se sube al Trasmileño en hora pico y entrena ginasia, barras, lucha... Y pa no respirar los olores hace apnea.
¿Cierto Tola que a los colombianos nos iría mucho mejor en los Olímpicos si incluyeran deportes como el triple salto sobre güecos encharcaos, subida de rodillas a Monserrate, brinco de alambrao pa robar mangos, tiro al ojo del manifestante, lanzamiento de candidatos?
Eh, dejá de hablar pajarilla Maruja y caminá vamos a preguntale a Petro cuál vacuna nos previene de votar por él.
Grafitis: A los fiscales los convirtió en defensa, a los defensores en testigos, a los testigos en acusados... Uribe es un putas.
Ñapa: Los que nos asfisiamos amarrándonos los cordones felicitamos a los deportistas que nos están representando en Tokio.
Ñapita: El problema de los atletas colombianos en los Olímpicos es que cuando suena el disparo de salida algunos se tiran al piso.
Payola: El filósofo colombiano Estanislao Zuleta decidió que sus hijos no irían a la escuela sino que los educaría en la casa. Su hijo José Zuleta cuenta el esperimento en el libro “Lo que no fue dicho”.
