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No nos consta

Tola y Maruja intentan averiguar dónde se consigue una docena de huevos a $1.800

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Tola y Maruja
25 de abril de 2021 - 03:00 a. m.
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Hoy invitamos a desayunar al ministro de Hacienda Beto Carrasco, no porque nos caiga bien, pues él mismo reconoce que no se lo traga ni la mamá, sino con otro interés...

Beto nos trajo los güevos pal desayuno, de los de 150 pesos cada uno (Ay Tola, más devaluaos que los tres güevitos de Uribe), y se los cocinamos íntegros, algunos güeros y algotros empollando.

Y cuando acabó de comer le pedimos el favor que nos comprara una caja de güevos de esos de 1.800 pesos la docena. Ya mismo voy, tías —dijo Carrasco erutando llenura.

Entonces le entregamos un billete de dos mil y le dijimos que se quedara con la devuelta. Y cuando salió de la Casa de Nari lo seguimos pa ver dónde compra esos berriondos güevos tan baratos.

Carrasco se metió por San Vitorino y llegó a un garaje que tenía un aviso: “Clínica Carrasquilla, urgencias económicas”. Tola y yo nos plantamos al frente pa pistiar.

Al ratico llegó un reciclador que traía en la carreta una persona recostada que lanzaba alaridos y se tocaba el estómago. Tocaron el timbre y les abrió Carrasco en persona.

Nos miramos intrigadas y seguimos soperiando. Al momentico llegó fue un carro particular algo chatarrudo y bajaron un señor que se quejaba y se tocaba los bolsillos.

No alcanzaron a cerrar la puerta de la clínica de garaje cuando apareció un carro gama alta y se bajó un señor todo cachaco, renegando muy alterao y tocándose la chequera.

Nos colamos a la tal clínica, que resultó ser grandota y llena de pasillos, tuquios de gente mal vestida, otros vestidos regulimbis y unos poquitos ful elegancia, y todos se quejaban.

Los quejidos eran insoportables: ¡No tenemos nada qué comer, nos chillan las tripas!, gritaban los andrajosos. ¡Tenemos el cinturón muy apretao!, esclamaban los del medio. ¡Vamos a invertir en otra parte!, vociferaban los bien perchudos.

En esas apareció el ministro Carrasco y nos esplicó: Tías, este es el centro de urgencias de la reforma tributaria y aquí nos toca hacer el “triaje económico”.

Al ver que Tola y yo nos quedamos mirando pal páramo, nos aclaró: aquí llegan los pobres, la clase media y los ricachones, y nuestra misión es elegir a quién salvar en esta crisis.

¿Quién tiene más chance de sobrevivir? —siguió Carrasquilla mientras le entubaba la caja fuerte a un banquero—. Obvio que los ricos, que heredaron un buen saldo de ADN.

Con los pobres no hay tutía —siguió Carrasco— porque nacen con un montón de comorbilidades que los ponen a marcar calavera desde pirringos: mala alimentación, mala educación, falta de oportunidades...

La clase media también lleva del arrume porque no les tocan ni los subsidios de los pobres ni las exenciones de los ricos. Miren este paciente: un profesional con su buen puesto, pero las deudas no lo dejan respirar. Nada qué hacer, güele a gladiolo.

En cambio vean este millonario: le falta liquidez, está reteniendo impuestos y le aprieta el encaje bancario, pero está saturando muy bien la ayuda del Gobierno y tiene esperanzas de recuperarse.

Es un dilema ético, tías: ¿a quién salvar en este pico de la reforma? Pues a los ricos, que son los menos jodidos. Los pobres ya están desahuciados y la clase media puede que se salve pero les quedan secuelas: quebraos, embargaos y debiendo hasta los calzoncillos.

Ole Carrasquín —dijo Tola—, ¿quiubo de los güevos? ¡Uy tía, se me olvidaron! Con razón mi mamá dice que vivo pensando en los güevos del gallo.

Ñapa: ¿El programa de Duque “Prevención y Acción” ha servido para prevenir el coronavirus? Claro que yes: la gente se queda dormida y no sale.

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Alba(33055)26 de abril de 2021 - 07:02 p. m.
me encantó. Ustedes son inigualables. Gracias por darnos ese rato de esparcimiento.
Omar(98177)26 de abril de 2021 - 02:36 a. m.
Sera para lo único q sirve ese program de duque, ahhh y para gastar mas plata, como si hubiera mucha!!!
Carlos(58915)25 de abril de 2021 - 04:09 p. m.
Gracias tías por su excelente columna, ese ratasquilla quien sabe que está tramando para poder renunciar, bonos de aire o de Sanrtubán. Sus comisiones no las rebaja.
Edgar(20047)25 de abril de 2021 - 03:20 p. m.
Excelente tias!. Estas si ponen a atenas, a sufrir de lo lindo. Hasta babasa destila desde su cueva.
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