Desde el lunes se regó el chisme que Petro iba acabar hasta con el nido de la perra en el gabinete y que Tola y yo también caeríamos en la barrida.
Gustavo no fue capaz de dar la cara y nos mandó a misiá Verónica pa que nos diera la mala noticia: Tías, el presidente les manda decir que presenten renuncia protocolaria.
¿Y por qué gracia, doña Vero? –dijo Tola con los ojos encharcaos–, si Maruja y mi persona estamos muy contentas de cocineras en Palacio y ya somos mamertas 1A.
Lo siento, tías, pero el presidente necesita rodearse de la guardia “petroriana” y sabe que ustedes no son leales, pues los organismos de inteligencia nos...
Conoce más
